Le Mans GTR es un superdeportivo desarrollado por la división Gordon Murray Special Vehicles (GMSV) que rinde homenaje a los legendarios prototipos “longtail” que dominaron las carreras de resistencia entre las décadas de 1970 y 1990
En una época en la que los hiperdeportivos recurren a sistemas híbridos, turbocompresores y transmisiones automáticas, Gordon Murray Automotive ha decidido seguir un camino completamente distinto.
El modelo realizó su debut dinámico mundial durante el Le Mans Classic 2026 este fin de semana, donde el prototipo XP1 recorrió por primera vez el histórico Circuit de la Sarthe con el expiloto Dario Franchitti al volante, permitiendo escuchar en acción su espectacular motor V12 atmosférico girando hasta 12,100 rpm.

Aunque el Le Mans GTR toma como punto de partida la arquitectura del T.50, Gordon Murray afirma que prácticamente todos sus componentes fueron rediseñados. Gracias a un monocasco de fibra de carbono y a una carrocería fabricada íntegramente con materiales compuestos, el peso en seco se mantiene por debajo de los 927 kilogramos, una cifra excepcional para un automóvil de este nivel de prestaciones.
En posición central se encuentra un motor Cosworth V12 atmosférico de 3,994 cc (4.0 litros), desarrollado específicamente para Gordon Murray Automotive. Entrega 641 hp a 11,500 rpm y 467 Nm de torque a 9,000 rpm, pero su mayor atractivo es su capacidad para girar hasta 12,100 rpm, una cifra prácticamente inédita para un automóvil homologado para carretera.

El propulsor emplea lubricación por cárter seco, una elevada relación de compresión de 14.0:1, bielas y válvulas de titanio, además de un sistema de escape fabricado en Inconel (una superaleación compuesta principalmente por níquel, junto con cromo y otros metales como hierro, molibdeno y niobio, diseñada para soportar condiciones extremas de temperatura y corrosión) y titanio que reduce el peso y produce un sonido muy característico.
A diferencia de la tendencia actual de utilizar cajas automáticas de doble embrague, el Le Mans GTR mantiene una transmisión manual de seis velocidades, enviando toda la potencia exclusivamente al eje trasero. Para Gordon Murray, esta decisión forma parte de la filosofía del proyecto: ofrecer una conexión mecánica directa entre el conductor y el automóvil, priorizando las sensaciones de manejo sobre las cifras de aceleración.

El Le Mans GTR conserva la singular configuración de tres plazas, con el conductor sentado en posición central y ligeramente adelantado respecto a los dos pasajeros laterales, una disposición que hizo célebre al McLaren F1 y que Gordon Murray considera la mejor solución para optimizar la visibilidad, el equilibrio del vehículo y la experiencia de conducción.
En cuanto a sus dimensiones, el superdeportivo mide 4,598 mm de longitud, 1,932 mm de anchura y apenas 1,149 mm de altura, con una distancia entre ejes de 2,706 mm. La altura libre al suelo es de apenas 95 mm en el eje delantero y 110 mm en el trasero, dejando claro que se trata de un automóvil concebido con un fuerte enfoque hacia el rendimiento.

La aerodinámica también representa un cambio importante respecto al T.50. En lugar del característico ventilador trasero que distingue al resto de la gama de Gordon Murray Automotive, el Le Mans GTR adopta una carrocería longtail completamente nueva, con un enorme alerón fijo, un difusor trasero de gran tamaño, un piso optimizado para generar efecto suelo y un sofisticado sistema de gestión del flujo de aire denominado Passive Boundary Layer Control. Todo el conjunto fue desarrollado para aumentar la carga aerodinámica y la estabilidad a alta velocidad sin sacrificar la eficiencia.
Aunque Gordon Murray Automotive aún no ha publicado cifras oficiales de aceleración o velocidad máxima, la combinación de un peso inferior a una tonelada, un V12 atmosférico de altísimo régimen y una aerodinámica inspirada en los prototipos de Le Mans permite anticipar un desempeño comparable al de los hiperdeportivos más exclusivos del mundo, pero con una filosofía completamente distinta, centrada en la pureza mecánica y la participación del conductor.

La producción estará limitada a 24 unidades, una cifra elegida como homenaje a las 24 Horas de Le Mans, y todas ellas ya tienen propietario antes incluso del inicio de la fabricación. Las primeras entregas están previstas para 2027.
Aunque la compañía no ha revelado el precio oficial ni cuánto invirtió en el desarrollo del proyecto, diversas estimaciones de la industria sitúan su valor en varios millones de dólares por unidad, acorde con el nivel de exclusividad del modelo y el hecho de que cada ejemplar será construido prácticamente de forma artesanal.
Por concepto y posicionamiento, el Le Mans GTR competirá en el reducido segmento de los hiperdeportivos más exclusivos del mundo. Entre sus rivales naturales se encuentran modelos como el Ferrari F80, el Bugatti Tourbillon, el Pagani Utopia, el Koenigsegg Jesko y el Aston Martin Valkyrie. Sin embargo, mientras la mayoría de ellos apuesta por sistemas híbridos, transmisiones automáticas y cifras extremas de potencia, el Gordon Murray apuesta por una receta mucho más tradicional: un V12 atmosférico de altísimo régimen y caja manual.

El debut del Le Mans GTR también sirvió para celebrar los 60 años de trayectoria de Gordon Murray como diseñador e ingeniero. Durante el Le Mans Classic, la marca reunió algunos de sus modelos más importantes, incluidos los T.50, T.50s Niki Lauda y T.33, además de históricos autos de carreras como el McLaren F1 GTR y varios monoplazas Brabham diseñados por el propio Murray.
Tras su estreno en Le Mans, el Le Mans GTR volverá a aparecer en el Goodwood Festival of Speed 2026, donde el público podrá apreciar nuevamente el sonido de uno de los pocos motores V12 atmosféricos de producción que aún mantienen viva la filosofía de los superdeportivos analógicos.

