El Audi RS3 Sportback es uno de los compactos más ágiles y divertidos que puedes encontrar en el mercado, lo hace bien para un día de oficina o un fin de semana de track day.
La actualización del Audi RS3 Sportback trae consigo muchas mejoras enfocadas en su principal argumento: RennSport o deporte de carreras, el máximo desempeño dinámico dentro de la casa de los cuatro aros.

En estas pruebas especiales era imprescindible evaluar su desempeño en pista, y qué mejor escenario para hacerlo que uno de los circuitos más técnicos del país: el Autódromo Miguel E. Abed, en Amozoc, Puebla.
Este circuito, con licencia de FIA para ser sede de carreras de primera categoría como copas de turismo internacional como la WTCC, tiene una longitud de 3.6 km y puede llegar a tener hasta 16 curvas, incluyendo dos peraltadas, dependiendo del trazo.

Es una pista con un setup bastante técnico, con curvas largas y rápidas, otras muy cerradas y lentas pero que, para ser rápido, se requiere de un auto que pueda frenar muy bien en la entrada y traccionar de maravilla a la salida.
Fue el reto perfecto para probar la actualización del Torque Splitter en el Audi RS3 Sportback, una mejora sustancial en el procesamiento de los parámetros que permiten al sistema decidir la entrega de par en cada una de las ruedas posteriores.




Bueno, evidentemente también es vital un motor único en el mercado y si hablamos del cinco cilindros en línea del RS3 Sportback con 400 caballos, definitivamente nos frotamos las manos, pero como ya mencionamos, de nada sirve la potencia sin control y, ahí, Audi pone las reglas.
El Torque Splitter se compone de dos embragues multidisco, uno para cada rueda del eje trasero, para decidir con los parámetros de velocidad, posición del volante, aceleración del auto y el control de estabilidad, además del modo de conducción Torque Splitter, cuánta potencia mandar a cada rueda.

Así, en un circuito como el de Amozoc, podemos rodar mucho más aprisa pues el Torque Splitter me permite acomodar el auto de manera inmediata y natural en los puntos críticos de la curva e incluso girar menos el volante para tener mayor tracción y trayectorias mucho más rápidas en el circuito.
La mejora en el software ahora no solo depende de la aceleración para hacer que el auto gire más en curva, sino que ahora es más fácil de colocarlo con el movimiento del volante, generando un manejo mucho más preciso.

Y además los frenos y caja, complementos vitales para el comportamiento de este Audi en pista. Sumamente valioso que en esta actualización del RS3 Sportback podemos escoger frenos cerámicos como opción, pero los que vienen de serie, ventilados de 375 mm adelante y 310 mm atrás ofrecen una resistencia a la fatiga que sorprende.
La caja, por otro lado, de doble embrague con siete cambios, es una delicia cuando llegamos a la zona alta del tacómetro, cambiando con una rapidez que permite al motor seguir entregando potencia sin dudar.
La prueba se realizó de la mano de Ramón de Zulueta, piloto profesional, instructor de manejo deportivo y profundo conocedor de este trazado, quien nos permitió llevar al Audi RS3 Sportback más allá de sus límites. Posteriormente, también lo condujimos nosotros: sin la experiencia ni las manos de Zulueta, pero con el mismo entusiasmo, lo que no impidió que fuera una jornada sumamente divertida.

En definitiva, el Audi RS3 Sportback supera con solvencia la prueba en circuito, un desafío que estaríamos dispuestos a repetir una y otra vez, ya que el auto no solo responde con contundencia, sino que parece disfrutar plenamente cada vuelta.








