El Chrysler 300C dice adiós de manera definitiva

   

Era el año 2014 cuando llegaba al mercado el Chrysler 300C, un sedán poderoso que duró casi 10 años en vigencia. Tras mucho tiempo sin cambios sustanciales y sin un reemplazo a la vista, Stellantis dice adiós de manera definitiva a este producto.

La última preparación única fue la edición especial, que agregaba un par de emblemas especiales y toques al interior, aunque conservaba el V8 Hemi de 6.4 litros, con 485 caballos de fuerza y 475 lb-pie de torque.

Dicha preparación final añadía diferencial de deslizamiento limitado, frenos Brembo de cuatro pistones, suspensión de amortiguación activa y salidas de escape en color negro. Sólo 2,200 unidades se ofrecieron en los Estados Unidos y Canadá, todas ellas reservadas en únicamente 12 minutos después de abrir la venta en línea.

El Chrysler 300C se producía en la planta de la marca emplazada en Brampton, Canadá, desde donde salió el último ejemplar, un sedán en color rojo terciopelo. El momento se inmortalizó por todo el personal de las líneas de ensamble, quienes tomaron un momento para reconocer la trayectoria de este nameplate.

Hasta ahora Stellantis no ha confirmado un sucesor directo de este vehículo, pues cabe señalar que la estrategia del grupo va enfocada hacia la electrificación. No sería raro ver en el futuro un sedán eléctrico que pudiera renacer con la misma nomenclatura, pero de momento el 300C es sólo parte de la historia.

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