El primer eléctrico de Maranello no tarda en salir y la marca ya publicó fotos del interior del Ferrari Luce; no es lo que muchos esperaban para un EV.
Podremos estas de acuerdo o no; algunos dicen que se ve viejo, pero no lo es. Los diseñadores de la marca dieron al interior del Ferrari Luce un aspecto muy clásico a todo el clúster y los controles por tres razones:

1. Ferrari no quiso que pareciera chino
Ferrari no quiso que su nuevo Luce (luz o iluminación en italiano) pareciera por dentro un gadget tecnológico. Ejemplo: los chinos. Estos autos que ahora estamos viendo por todos lados apuestan por pantallas gigantes, casi no hay botones físicos y prefieren el diseño minimalista. Todo se controla desde las pantallas, incluso los espejos retrovisores, el aire o las luces. Tesla… ni se diga. Ferrari no lo quiso así; prefirió conservar la experiencia de conducción emocional y, para lograr esto, con toda la intención mantuvo formas básicas en el tablero, una consola central prominente y un volante con un ADN deportivo.

2. No quisieron cambiar la identidad de marca
Por otro lado está su identidad histórica de marca. Ferrari vende innovación, sí, pero también historia y herencia. Vende tradición. Un interior muy futurista, como el del resto de los EV, podría romper con la sensación de un cockpit donde todo está orientado hacia el conductor, además de que un diseño totalmente digital envejece rápido. Ferrari no busca ofrecer moda tecnológica; más bien procura dotar a sus modelos de un lujo atemporal, y lo hace utilizando materiales nobles como la piel, la fibra de carbono o el aluminio. Esto lo refuerza al evitar poner una pantalla como protagonista e instalar una botonería física que da una sensación mecánica. Recordemos también que la compra de un Ferrari es emocional, no racional, y el cliente de la marca busca sensaciones y exclusividad; una pantalla no te da eso.

3. Balancearon el estilo Apple con el de Maranello
Sabiendo cómo piensan los creativos de LoveFrom, llama aún más la atención que el interior sea así, pues este estudio creativo que lo propuso está liderado por el inglés Jony Ive, uno de los responsables de haber dado su tan característica personalidad a los productos de Apple desde principios de los años 90 hasta bien entrados los 2020; sin embargo, Flavio Manzoni y el Centro de Estilo Ferrari lograron imprimir el sello de la casa en el concepto propositivo original.
Detalles de los componentes del interior del Ferrari Luce
Un volante como los Nardi
En el volante optaron por una silueta simplificada de tres radios, reinterpretando el icónico volante Nardi de madera de los años 50 y 60. Está compuesto por 19 piezas mecanizadas mediante CNC (Computer Numerical Control, es decir, que en vez de que una persona mueva la máquina a mano, se le da una instrucción digital y la máquina la ejecuta tal cual, sin temblor ni improvisación) y es 400 gramos más ligero que un volante Ferrari estándar. Toda la estructura es de aluminio.
Las paletas en el volante se conservaron, pero ya no manipulan una caja propiamente de velocidades: la leva izquierda ajusta el frenado regenerativo, tal como sucede en la inmensa mayoría de los eléctricos, mientras que la derecha gestiona el torque.



Una llave que cambia de color
La llave será uno de los temas principales de conversación entre los dueños y el arranque promete ser toda una experiencia. El ritual del encendido comienza con la inserción de la llave, fabricada en vidrio Corning (la empresa) Gorilla (un vidrio químicamente fortalecido para ser más duro, más resistente a rayones y golpes, y con un tacto muy fino, muy similar al de los iPhone). La llave incorpora una pantalla E Ink, o de tinta electrónica, como la de un Kindle, que solo consume energía al cambiar de imagen. Al insertar la llave en su base de la consola central, se activa una secuencia cuidadosamente coreografiada: el color de la llave transita de amarillo a negro al integrarse con la superficie de cristal de la consola. Al mismo tiempo, el panel de control y el tablero se iluminan en sincronía, “intensificando la expectación y marcando la transición de la quietud al movimiento”.

El tablero regresa a los buenos tiempos
La información del tablero, por su parte, se inspira tanto en elementos históricos de la automoción como en las gráficas y controles de helicópteros y aviones, sobre todo en los switches ubicados en la parte baja de la pantalla central, que controlan tanto la intensidad como la temperatura del aire acondicionado y los asientos, así como en los que están ubicados en el techo, que encienden las luces y controlan las funciones antiempañantes.
Las pantallas están diseñadas en colaboración con los ingenieros de Samsung Display y son OLED, ultraligeras y ultrafinas; la del volante es un sistema de tres pantallas superpuestas que crean un efecto tridimensional, mientras que los instrumentos están diseñados para evocar indicadores analógicos, aunque son totalmente digitales, y están hechos “con toda la mala intención” de recordar a los elegantes diales de Veglia y Jaeger de los años 50 y 60.

Según los diseñadores, el equipo buscó “alcanzar un nivel de claridad total, creando un lenguaje visual moderno y depurado que realza la legibilidad de los indicadores”. Por esto, la información se presenta de manera inmediata e intuitiva. En resumidas cuentas, lo que quiso lograr Ferrari fue reducir la carga cognitiva, es decir, el esfuerzo mental del conductor, inspirándose en la simplicidad de las esferas de los relojes analógicos, donde la información se comprende de un vistazo. Recordemos que, cuando se maneja como se debe manejar un Ferrari, se necesita obtener la información esencial de forma rápida y sin esfuerzo, manteniendo así la atención en la carretera.


Asientos cómodos más que deportivos
Finalmente están los asientos. Se ven diferentes y se nota que priorizan la ergonomía y el confort, con una estructura más delgada, superficies menos voluminosas y refuerzos laterales moderados, pensados para una conducción prolongada y uso cotidiano, mientras que en los modelos actuales de Ferrari de combustión e híbridos los asientos suelen tener mayor volumen, soportes laterales más marcados y una geometría más rígida, orientada a maximizar la sujeción del cuerpo en conducción deportiva extrema. Además, en el Luce el uso de cuero y otros materiales se presenta con patrones más discretos y continuos, integrados al diseño general del habitáculo, en contraste con los asientos de otros Ferrari, donde el tapizado, las costuras y los contrastes visuales enfatizan más el carácter deportivo y técnico del vehículo.
Como comentario al calce, mencionamos que Ferrari dará a conocer finalmente el diseño exterior del Luce en el próximo mes de mayo, así que sigue pendiente con nosotros porque te diremos todos los detalles de este nuevo modelo del cual dicen que su carrocería será de tipo gran turismo, 4 puertas, 4 plazas. Algo así como un Amalfi de cuatro puertas.

