.

¿Conviene comprar un premium usado o un generalista nuevo?

   

Comprar vehículo no es decisión sencilla y una de las dudas de siempre es comprar nuevo o uno seminuevo, incluso un premium usado. Esta última idea seguro ronda las mentes de muchos compradores, pero se detienen ante las posibles desventajas que esto representa.

Es por ello que aquí hay una serie de recomendaciones, ventajas y desventajas de comprar un vehículo de lujo usado, versus una unidad totalmente nueva y sacada del concesionario.

Para el ejercicio tomaremos un presupuesto máximo de $600,000, rango en el que cómodamente pueden encontrarse modelos de BMW, Audi o Mercedes-Benz usados o SUVs y crossovers compactos nuevos, como el Kia Seltos, el Mazda CX-30 o el VW Taos, por ejemplo.

Ventajas

Comprar un premium usado tiene sus “pros”, aunque en las recomendaciones generales siempre se escuchan las contras.

Adquirir un automóvil de lujo usado puede representar un ahorro en diversos aspectos, como las obligaciones heredadas por hacerse de un automóvil nuevo, como la comisión por apertura, cuotas de investigación crediticia, placas nuevas, trámites, plazos forzosos, entre otros gastos.

Los tiempos de espera hoy en día son un tema a considerar, pues regularmente un automóvil nuevo tarda en llegar. Por el contrario, un premium usado está disponible, además, el interesado puede buscar entre diferentes opciones, versiones, configuraciones, motorizaciones y más, con la ventaja que al decidir tendrá la unidad de inmediato.

El tema emocional es otro factor, no es lo mismo decir que eres dueño de un modelo generalista a decir que eres dueño de una marca premium o de lujo, al menos ante la sociedad. Además, el rendimiento de un modelo de lujo usado tiene su lado emocionante, aunque no se trate de las opciones más deportivas dentro de este presupuesto.

Una gran ventaja al comprar un premium usado es que el dueño anterior ya pagó la mayor depreciación, por lo que el próximo poseedor puede ahorrarse una importante cantidad de dinero y eso siempre se agradece.

Al comprar con un particular o lote de seminuevos, es más factible lograr una negociación exitosa, donde el precio puede disminuir. Por el contrario, en un automóvil nuevo es muy sencillo tener que pagar extra por accesorio, equipo o elementos de seguridad, elevando la cuenta final.

Desventajas

Obviamente no todo puede ser bueno y comprar un premium usado también puede traer consigo algunas contras.

Siempre existe el riesgo de un mal uso de la unidad, con fatiga excesiva en los componentes claves, como motor, caja y frenos, algo común sobe todo en las variantes deportivas de las marcas alemanas antes mencionadas.

Los costos de mantenimiento son superiores. Desde la mano de obra y hasta las piezas, suelen ser elementos caros para la mayoría de los bolsillos, además de que se requiere de un técnico especializado para hacer un trabajo correcto y, seamos claros, un usado o seminuevo va a tener reparaciones y/o mantenimiento más costoso que un auto nuevo.

Otro punto clave: la garantía regularmente ya no está activa o puede haber sido violada, dejando al nuevo dueño con una enorme responsabilidad en caso de que algo salga mal con el premium usado. Por eso es importante revisar y valorar todas las opciones antes de elegir un vehículo.

El costo de seguro, a pesar de ser un automóvil usado, suele ser más costoso de lo regular. Esto se debe a que se trata de un vehículo de lujo y la cobertura requiere de una inversión mayor.

Factores de decisión

Hoy en día el mercado es muy diverso y en el mundo de los nuevos encontramos versiones tope de los crossovers compactos más populares por el rango de los $600,000, como el Taos Highline u opciones un tanto más asequibles, como la CX-30 Signature o el Seltos SXL.

Con ese poder adquisitivo hay alternativas interesantes, como variantes desde el año-modelo 2017 al 2019 del BMW Serie 3, la mayoría de ellas con el motor 2.0 litros turbo, con precios entre los $450,000 a $585,000.

También es posible encontrar variantes de poco más de 250 caballos de fuerza del Audi A5 (2018-2019), con motor turbo y rangos entre $569,000 a $620,000.

Un Mercedes-Benz Clase C, normalmente de entrada (20182020) se pueden encontrar de manera sencilla con el presupuesto establecido, en esta ocasión con precios desde $560,000 y hasta los $600,000.

El comprador deberá ponderar sus necesidades y respondiendo a las preguntas básicas de sus requerimientos será capaz de encontrar una respuesta que le ayude a decidir entre un vehículo nuevo o un premium usado.

Con el premium puede tener, además de diversión y status, acceso a cada vez más talleres especializados que por una fracción de lo que cobra el concesionario, puede tener a su unidad bien cuidada, sin la obligación de llevarlo siempre a la agencia, como en el caso de la unidad totalmente nueva.

Se trata de una decisión relativa, donde a algunos represente una ventaja superior un caso u otro, pero con esta comparativa estarás prevenido para tomar una decisión informada.

.
.
© 2024 AUTO ANALÍTICA. Todos los derechos reservados.