Ya manejamos al nuevo crossover, el Lynk&Co 01; nos fuimos de CDMX a Valle de Bravo y el dato es abrumador: consume menos de la mitad que un vehículo similar a pura gasolina.
Cifras como 111 km/l de consumo combinado y 1,000 km de autonomía total combinada parecen erróneas, pero son los datos que nos dio el Lynk&Co 01 en nuestro primer contacto de prueba.

Y es que estamos muy acostumbrados a los números de consumo que ofrecen las motorizaciones a gasolina, pero en los híbridos (HEV) son bastante más altos; no se diga en los híbridos enchufables (PHEV). De hecho, en nuestro país hay poquísimos modelos con similar consumo y autonomía oficiales y “casualmente son chinos”; solo por nombrar los tres que más destacan están el BYD Song Plus DM-i, Changan CS55 iDD y JAECOO 7 PHEV, aunque checando bien también se suma la Chevrolet Captiva PHEV (de igual manera china). Cuatro; faltaba uno para tener en nuestro mercado un “Top 5 de los más eficientes” y ya llegó. Es el Lynk&Co 01, el dueño de las cifras que mencionamos.
Más sabe el diablo…
¿Cómo le hacen para lograr cifras de eficiencia tan altas? Recordemos que los híbridos conectables o enchufables están diseñados para que hagas la mayoría de tus trayectos diarios en modo 100% eléctrico y uses la gasolina solo cuando necesites autonomía extra. Todos estos asumen un comportamiento ideal del conductor y caminos perfectos, pero no es imposible acercarse a las cifras oficiales. En el caso del Lynk&Co 01 ya tuvimos oportunidad de intentarlo en una primera prueba de manejo tras haber sido su presentación recientemente.

Curiosamente, de los cinco modelos es quizá este uno de los de mejor desempeño con todo y que es el más “viejo”. Como señalamos en la nota de la presentación, data del 2016, sigue siendo la misma primera generación; sin embargo, ha sido actualizado varias veces y esta última versión que es del 2024-25 está más que pulida y refinada en todos los aspectos. Se ha beneficiado de mejoras en ambos motores, en suspensiones, incluso hasta en la batería.
Su tren motor se compone de un motor a gasolina de 1.5 litros turbo de 3 cilindros (con 136 hp y 169 lb-pie de torque) que trabaja haciendo mancuerna con uno eléctrico de 143 hp y 249 lb-pie de torque. Hay en total 276 hp y 535 Nm de torque disponibles por parte de todo el sistema.

La transmisión es híbrida dedicada de tres velocidades; este es otro cambio importante, ya no es la 7DCTH que tenía anteriormente. Esta nueva transmisión es un tipo de caja que no es convencional (ni CVT, ni DCT normal, ni automática planetaria típica) y está pensada solo para híbridos: integra el motor de gasolina, el motor eléctrico principal y reduce marchas innecesarias porque el eléctrico compensa con par instantáneo. Tiene 3 velocidades principales para el motor de gasolina cuando trabaja en modo directo.
Comportamiento muy Volvo en el Lynk&Co 01
Una década de evolución le otorgan un gran refinamiento y mucha comodidad en su manejo. La suspensión absorbe bien los baches y mantiene la estabilidad incluso en curvas a velocidades alegres, gracias al sistema anti-roll electrónico que reduce el balanceo y da más confianza en giros. No es un deportivo, pero oculta muy bien su peso (alrededor de 1.9 toneladas) y transmite una sensación de solidez y control, con poco ruido de viento o rodadura en autopista. No se comporta como china hecha en China. ¡Ah, claro! Se nos olvidaba, justo en este punto es muy importante recordar que su plataforma es la misma del Volvo XC40… ahora entendemos varias cosas.

Adelante hay una arquitectura MacPherson con barra estabilizadora; atrás una independiente multilink, también con estabilizadora. Nada fuera de lo tradicional, pero sí está muy pulida (volvemos a sus 10 años de experiencia), de ahí que la camioneta sea precisa, se sienta bien plantada y no haya casi balanceos de SUV. Otra cosa que ayuda a su dinámica pues es el tema de sus cotas. Mide 4.5 metros de largo por 1.8 de ancho y 1.7 de alto. Su distancia entre ejes es de 2.7 metros y su altura libre al suelo de 21 cm; así que cuenta con dimensiones ideales para un SUV compacto.
En modo eléctrico o híbrido, la conducción es silenciosa y suave, con aceleración inmediata gracias al par, lo que hace que se sienta ágil y responsiva en ciudad o adelantamientos, casi como un EV puro. El volante es preciso y con algo de peso, aunque algunos periodistas que lo probaron junto con nosotros lo describían como algo artificial o sin mucha retroalimentación (típico de sistemas electrónicos), pero comunica bien los trazos del camino.

Destaca en verdad el trabajo de la 3DHT que evita jaloneos o ruido, así como la sensación general de calidad. ¡Sí, hace unos años no pensábamos que algún día íbamos a decir esto de un chino! Tiene que ver desde luego ese ADN por ahí de Volvo, pero también las ganas de la marca por liderar.
Otro de los secretos para lograr sus números que tanto presume Lynk&Co desde luego es su batería grande y autonomía eléctrica alta (de 17.72 kWh y 75 km en modo eléctrico puro) que permite cubrir la mayoría de trayectos diarios solo con electricidad (es decir 0 litros de gasolina), lo que pesa mucho en la medida WLTP.
¿Cómo nos fue con el Lynk&Co 01?
Mucho se habla de los beneficios de los PHEV, pero quizá poco se entiende a la hora de traducirlos al diario. En el recorrido de México a Valle de Bravo, en el Estado de México (aproximadamente unos 140 km), hicimos un promedio de entre 16 y 25 km/l pues el sistema aprovechó los primeros 60-75 km dándonos propulsión eléctrica consumiendo muy poca gasolina o nada.

En el tramo restante (con batería baja) el Lynk&Co 01 ya funcionó como híbrido tradicional: el motor a gasolina usaba las 3 velocidades para operar eficiente (rpm bajas), el eléctrico asistió para suavizar y mantener torque, y la regeneración ayudaba a sostener la carga mínima. No es un “modo malo”; es simplemente el comportamiento normal de cualquier PHEV una vez agotada la batería grande. Por eso las cifras ultra-bajas de consumo (las oficiales que dijimos al principio) solo se logran si cargas diario y usas mucho modo EV.

Al final todo esto se traduce en un consumo de entre 6 y 8 litros de gasolina para hacer el trayecto; menos de la mitad de lo que hubiera consumido un auto de similares dimensiones con un motor de cuatro cilindros pero de menor potencia. ¡Envidiable! Recordemos que el camino es pura subida de Santa Fe hasta Toluca, y la parte más fuerte es justamente de Toluca hasta Temascaltepec, ya hasta después empieza la regeneración por los descensos.
Las ventajas de los PHEV como el Lynk&Co 01 ($729,000) son evidentes, sobre todo si haces trayectos diarios cortos o urbanos (menos de 60-75 km al día, como ir al trabajo u oficina en CDMX o ciudades grandes) y puedes cargar en casa o en el trabajo (enchufe fácil, wallbox o toma normal). Ahí aprovechas el modo eléctrico real de 60-75 km y el consumo de gasolina baja a casi 0. Pero también en viajes en carretera ahorras mucho en combustible; solo tienes que salir con tanque lleno (que en este caso es de 42 l), pila totalmente cargada y manejar educadamente para dejar al sistema administrar la energía de la mejor forma posible para maximizar el consumo y lograr, si no los 1,000 km de autonomía (por la orografía tan desigual de México), sí una cifra muy cercana que en todo caso será mucho mayor a la de un ICE tradicional.


