La distancia entre las marcas chinas y las premium alemanas se ha reducido considerablemente y la Zeekr 7X deja claras las intenciones de ofrecer un producto que sorprende, agrada y conquista ¿será el mejor auto chino del momento?
Hoy en día hay muchas marcas chinas que están haciendo las cosas muy bien. Si bien la llegada de tantas marcas en el país en los últimos años y la poca experiencia en comprender todo el ecosistema (no solo es vender, es dar servicios, refacciones, atención al cliente, etc.) generó malestar en aquellos clientes que las sufrieron, los productos como tal, han mejorado considerablemente.
Prueba de ello es lo que el grupo Geely ofrece en el mercado con marcas como Zeekr y Lynk&Co, además, lógicamente de la propia Geely y Volvo, la base técnica y de diseño prácticamente de todas éstas.
¿Qué es la Zeekr 7X?
El modelo más reciente de Zeekr es una particular crossover llamada 7X. Es un producto que en términos de diseño muestra algunos detalles de SUV, con línea y posición de manejo de miniván, espacio de SUV grande pero características técnicas de un deportivo de carácter que podemos encontrar en cualquier premium alemán.

Hasta ahora, jamás había evaluado un vehículo chino que realmente se pusiera al tu por tú con las marcas premium alemanas; analizamos el modelo en nuestra prueba más exigente y, por un precio cercano al millón de pesos, lo que ofrece es simplemente brutal.
Empecemos por el diseño exterior. La Zeekr 7X es difícil de clasificar de alguna manera, y eso no es algo negativo. Tiene proporciones que recuerdan a coupés alemanes, especialmente por la caída del techo y la forma en que se define la cadera trasera. Hay cierta inspiración en productos de Porsche.




La Zeekr 7X está construido sobre la plataforma SEA (Sustainable Experience Architecture), una base modular desarrollada por Geely con múltiples variantes de acuerdo al tamaño y segmento para el modelo, algo muy típico en las marcas premium alemanas.
Se desarrolló en los centros de investigación de China, Suecia, Reino Unido y Alemania, y es solo para vehículos eléctricos; también tiene como principio que permite actualizaciones OTA y la integración de sistemas de conducción autónoma. La marca la denomina como una plataforma Open Source para que Geely le permita a otros fabricantes utilizarla.
En términos prácticos, hablamos de una distancia entre ejes de 2.9 metros y una longitud total de 4.7 metros. Esto se traduce en una cabina sumamente amplia, con una distribución inteligente del espacio.
Lo interesante es que permite acomodar muy bien a 5 pasajeros. Además, la arquitectura eléctrica permite colocar las ruedas en los extremos, lo que mejora la estabilidad y el comportamiento dinámico. A esto se suman neumáticos Continental EcoContact 7, muy buenos neumáticos.



¿Qué otras características llaman la atención? Para empezar el diseño es muy limpio. El coeficiente aerodinámico en los eléctricos es muy importante, por eso no tenemos manijas tradicionales. El auto se abre con botones, tanto en las puertas delanteras como traseras, y también se cierran así. Esta solución no nos encanta del todo, porque sí, las puedes cerrar manualmente, pero hay cierta resistencia. Por cierto, si falla el botón, tenemos una manija manual por dentro.
En el frente, encontramos algo muy diferente al diseño lateral. Es muy corto el espacio entre la fascia y la llanta, para beneficiar el espacio interio. En la versión más equipada tenemos dos motores, uno adelante y otro atrás, y aun así, gracias a que es una plataforma pensada desde el inicio como eléctrica, se mantiene una excelente habitabilidad. Adelante tenemos un sello lumínico distinto a lo que hemos visto en otros modelos de la marca como el 001 o la X. Aquí la marca apuesta por un diseño diferente, con juegos de luces muy interesantes y patrones personalizables que empiezan a convertirse en un sello de identidad.
En la parte trasera hay coherencia con el frente. Gustan mucho los detalles de iluminación, son finos, elegantes, muy en línea con lo que hemos visto en la marca. La cajuela es eléctrica, como esperaríamos y, aunque los 616 litros no parecen extraordinarios, sí tenemos espacios ocultos para guardar cosas como ganchos o el conector. Además, al tener suspensión neumática, podemos subir o bajar la altura del vehículo para facilitar la carga. Un detalle que normalmente vemos en vehículos de gama alta.

El interior de la Zeekr 7X
Pasemos al interior, donde hay muchas cosas que contar. Lo primero es la percepción de calidad. Sin duda estamos ante un producto que transmite un nivel premium: buena calidad de materiales, buen ensamble, buen nivel de lujo. Tenemos superficies tipo gamuza muy bien terminadas, plásticos suaves que simulan piel y se sienten bastante bien.
También encontramos iluminación ambiental 3D que recuerda inmediatamente a lo que hacen algunas marcas alemanas, particularmente BMW, y le da un ambiente muy agradable a la cabina. En cuanto a los asientos, tenemos piel Nappa real, y todos —delanteros y traseros— cuentan con calefacción y ventilación; adelante además hay función de masaje.




Lo que más me sorprende es lo meticulosa que fue la marca para llenar el interior de detalles. Mientras más lo revisas, más cosas encuentras. El volante es achatado arriba y abajo, con costuras visibles que también vemos en otras partes como las puertas. Los materiales en las puertas son de muy buena calidad, con superficies suaves y aluminio real en elementos como el sistema de sonido, que por cierto es de 21 bocinas y suena espectacular.
La posición de manejo es distinta a lo habitual. Hay un cofre con hombros marcados que le da carácter, pero al mismo tiempo sientes las ruedas muy adelantadas, casi como si estuvieras en algo más tipo minivan. Aun así, es fácil encontrar una buena postura gracias a los múltiples ajustes eléctricos, 14 en total para conductor y pasajero.

Practicidad abordo
En cuanto a pantallas, tenemos un sistema bastante completo. Todo se controla desde ahí, como buen vehículo chino, aunque aquí la combinación con algunos controles físicos hace que la experiencia sea mejor. La rapidez es impresionante. Utiliza un procesador Nvidia capaz de manejar hasta 700 billones de operaciones por segundo, lo que permite no solo una interfaz fluida, sino también preparar el vehículo para funciones avanzadas como conducción semiautónoma.
La pantalla responde de manera inmediata, es muy rápida, y todos los menús funcionan bien. Puedes controlar prácticamente todo: modos de manejo, suspensión, regeneración, asistencias, climatización. Hay funciones como el modo mascota, ajustes de altura de suspensión en varios niveles, y todo se ejecuta de forma rápida y silenciosa, lo cual es clave en un vehículo premium.

También hay un menú muy completo con información de consumo, conectividad con actualizaciones OTA y múltiples configuraciones de sonido: hi-fi, bajos, vocal, jazz, teatro, entre otros. El asistente de voz funciona, aunque requiere algo de adaptación. Incluso puedes personalizar ciertos elementos visuales del sistema.
Desde la pantalla puedes acceder a funciones rápidas: abrir la cajuela, ajustar volumen, controlar puertas, climatización, cámaras, espejos, head-up display, volante y asistencias de estacionamiento. Todo está centralizado, pero bien ejecutado.
Además, hay una cámara que monitorea al conductor y detecta distracciones. Puede ser útil, pero también llega a ser intrusiva. En general, todo funciona bien, desde el sistema hasta los detalles prácticos como subir ventanas, abrir cofre o plegar espejos.

El interior está lleno de soluciones bien pensadas: techo panorámico enorme, buenos espacios de almacenamiento, portavasos, USB-C y una guantera amplia.
En la parte trasera, el espacio es sobresaliente gracias a la plataforma. Hay mucho lugar para piernas, buenos materiales, ventilación independiente, asientos calefactables y respaldo eléctrico. También hay cortinillas eléctricas, cámara para monitorear pasajeros y bocinas en las cabeceras para llamadas privadas.
Hay detalles mejorables, como los controles de ventanas, que no son tan intuitivos, pero en general el nivel es muy alto. Incluso hay redundancias mecánicas en caso de fallas eléctricas, lo cual se agradece.

En términos de carga, tenemos arquitectura de 800 voltios, con carga en corriente alterna de hasta 22 kW. En teoría puede alcanzar velocidades muy altas en carga rápida, aunque en México dependerá de la infraestructura disponible.
Test Técnico Zeekr 7X: Manejo y Pruebas
Pero donde realmente sorprende es en el manejo. Aquí es donde la Zeekr 7X demuestra de qué está hecha. El paquete de baterías es de 100 kWh y la versión que tuvimos a prueba fue la Flagship con una autonomía de 543 km. Y chca los datos duros: dos motores, 637 caballos y más de 540 lb-pie de torque. Es una cifra muy seria, pero lo verdaderamente interesante no es cuánto tiene, sino cómo lo entrega. Porque poner toda esa potencia en el piso, con tanto torque instantáneo, es uno de los mayores retos en la industria. Aquí es donde marcas como Audi históricamente han destacado con sus sistemas de tracción integral, y justo en ese terreno es donde este coche sorprende.

La aceleración es brutal, pero sobre todo muy bien controlada. El 0 a 100 km/h declarado es de 3.8 segundos, y en pruebas reales se logró en 4 segundos. Dos décimas de diferencia en un vehículo de este peso y tamaño es prácticamente nada. La sensación es de empuje constante, inmediato, sin interrupciones. No hay cambios, no hay pausas, solo una entrega lineal que te pega al asiento y sigue empujando.
Donde realmente te das cuenta del nivel es en las recuperaciones. El 80 a 120 km/h en 1.6 a 1.8 segundos es simplemente absurdo. Es de esos datos que en papel suenan exagerados, pero cuando lo sientes en carretera entiendes lo que significa: rebase inmediato, sin esfuerzo, sin planeación, simplemente aceleras y ya estás adelante.
Ahora, no todo es acelerar. En frenada, el auto lo hace bien, pero aquí sí aparece la física. Es pesado y eso pasa factura con uso intensivo. Las distancias se movieron entre 41 y 45 metros, con algo de fatiga conforme se repite la prueba. Aun así, el equipo de frenos —con calipers grandes y buen soporte de los neumáticos— mantiene el control y transmite seguridad.

En conducción, lo que más sorprende es el balance. La dirección es muy asistida, sí, pero comunica mejor de lo esperado. Sabes qué está pasando en las ruedas, puedes leer el frente del coche, y eso permite llevarlo con confianza. No tiene ese nivel quirúrgico de un BMW o la precisión milimétrica de un Porsche, pero está mucho más cerca de lo que uno esperaría.
La suspensión delantera de doble horquilla hace su trabajo. El auto apunta bien, se sostiene, y a pesar del peso no se siente torpe. Puedes jugar con la altura y la dureza, y sí hay cambios reales en el comportamiento. En modo más firme, se vuelve más directo, más preciso, más enfocado.
Ahora, en pista es donde realmente termina de convencer. En el slalom, por ejemplo, sorprende la rapidez con la que cambia de dirección. Es un auto pesado, pero no lo parece. La dirección responde rápido, el eje trasero empuja con fuerza y ayuda a rotar el coche. Se lograron cerca de 48 km/h, una cifra muy alta, y lo más importante es que lo hace con control.

En la curva infinita, el comportamiento es todavía más interesante. Puedes mantener el acelerador constante y sentir cómo el eje trasero sigue empujando, ayudando a cerrar la trayectoria. Incluso cuando empieza a insinuar subviraje, el sistema corrige, frena selectivamente o ajusta el torque. Se registraron velocidades de 44.4 y 44.9 km/h, con una sensación de control muy clara.
Y luego viene la prueba del alce, donde muchos coches se exhiben. Aquí no. Desde la primera pasada a 60 km/h, el coche lo hace con total naturalidad. A 66 km/h sigue siendo ágil, rápido en cambios de dirección. A 72 km/h ya empiezas a exigirlo más, pero responde bien. Y cuando llegas a 77 km/h, que es una cifra altísima, aparece algo de subviraje por temperatura en llantas, pero el coche sigue resolviendo el ejercicio. Es de las velocidades más altas que hemos visto en esta prueba.
Eso sí, hay un punto que rompe un poco la experiencia: las asistencias. Son demasiado intrusivas. Constantemente hay alertas, mensajes, sonidos. “Drive carefully”, “look ahead”… todo el tiempo. Entiendo la intención, pero en la práctica se vuelve cansado, especialmente en un entorno como el nuestro, donde necesitas estar atento a todo. Si logras desactivarlo o ajustarlo, la experiencia mejora muchísimo.












Test Técnico Zeekr 7X: Conclusión
Lo que ofrece Seeker con la 7X es algo que no se encuentra en el mercado mexicano a ese precio, tiene todos los argumentos para competir contra los modelos de las marcas premium como Audi, BMW o Porsche, y no solo por equipamiento y desempeño, sino por su calidad en general y el manejo, un auto que comunica que es muy disfrutable en la conducción, preciso, rápido e incluso único por una configuración entre crossover y SUV que tampoco es muy común en nuestro mercado, es una gran opción para quien esté buscando un eléctrico de alto desempeño con calidad y sobre todo que le encante manejar.
Solo queda ver cómo es el desempeño del resto del ecosistema para la marca, servicio, refacciones, respuesta y efectividad con el servicio al cliente, una parte clave no para vender un auto, sino para ganarser clientes fieles y satisfechos.
| Tabla de costo de propiedad | |
| Precio: | 998,900 |
| Seguro*: | 38,000 |
| Costo de mantenimiento 12 mil km: | 4,500 |
| Costo de recarga en casa** | 4,700 |
| Costo anualizado (seguro, recarga, mantenimiento): | 47,200 |
| *Calculado para hombre de 39 años viviendo en CDMX | |
| **El costo de la recarga se calcula en un promedio de 2.05 pesos por kW, tomando en cuenta el consumo que tuvimos en pruebas yrecorriendo 12 mil km anuales. | |
Zeekr 7X | |
| Calidad de armado | 10 |
| Confort | 9 |
| Tecnología y conectividad | 10 |
| Cajuela | 10 |
| Habitabilidad | 10 |
| Insonorización | 10 |
| Seguridad | 10 |
| Calidad de marcha | 10 |
| Motor y transmisión | 10 |
| Ergonomía | 8 |
| Total | 97/100 |



