Mercedes-AMG GT 4-Door Coupé no es un concept car. Se trata del primer eléctrico desarrollado desde cero por AMG
El Mercedes-AMG GT 4-Door Coupé es un modelo de producción confirmado oficialmente por Mercedes-AMG, cuya comercialización comenzará a finales de 2026 y que no llevará como base una plataforma original de Mercedes-Benz.
Mercedes-AMG acaba de presentar uno de los proyectos más ambiciosos de su historia reciente: el nuevo Mercedes-AMG GT 4-Door Coupé. Y no, no se trata de un concept car ni de un ejercicio de diseño futurista. Es un modelo de producción en serie que inaugura una era inédita para AMG, la de los superdeportivos eléctricos desarrollados desde cero.

Este auto es más que la sustitución del anterior AMG GT de cuatro puertas lanzado en 2018, es el primer modelo de serie construido sobre la nueva plataforma AMG.EA, una arquitectura específica para vehículos eléctricos de altas prestaciones desarrollada íntegramente por Mercedes-AMG. Adiós entonces al V8 biturbo que definió durante décadas la personalidad de la casa de Affalterbach. Y como es una nueva era, hay mucho que decir. Pero vamos por partes.
El origen del proyecto
El desarrollo del nuevo GT 4-Door Coupé nace de una necesidad estratégica. Mercedes-Benz entendió que la electrificación premium ya no podía limitarse a modelos eficientes o lujosos; AMG necesitaba un vehículo capaz de competir en el segmento de los super sedanes eléctricos extremos. El modelo anterior —basado parcialmente en la plataforma del Clase E— había sido exitoso como gran turismo de alto rendimiento, pero AMG quería algo más radical y tecnológicamente independiente.

La decisión también responde al avance de rivales como el Porsche Taycan Turbo GT, el Lucid Air Sapphire y el Tesla Model S Plaid, autos que redefinieron el concepto de sedán de altas prestaciones con aceleraciones propias de un hiperdeportivo.
No es la excepción. El Mercedes-AMG GT 4-Door Coupé fue desarrollado directamente en Affalterbach, Alemania, sede histórica del preparador desde 1967. Durante su ejecución participaron figuras clave dentro del grupo, entre ellas Michael Schiebe, actual CEO de AMG; Ola Källenius, principal impulsor de la electrificación de la marca; y Gorden Wagener, responsable del lenguaje de diseño contemporáneo de Mercedes-Benz y AMG.

Lenguaje de diseño original
El diseño exterior conserva proporciones clásicas de gran turismo: un cofre largo, una línea de techo baja y una musculatura marcada sobre las salpicaderas. Sin embargo, también introduce una silueta mucho más aerodinámica y limpia que cualquier AMG anterior, necesaria para optimizar autonomía y eficiencia térmica.
El nuevo AMG GT 4-Door Coupé ocupa la cima de la oferta deportiva eléctrica de Mercedes-AMG. No sustituye al AMG GT Coupé de combustión; coexistirá como una interpretación distinta del performance extremo. También funciona como puente tecnológico entre los modelos AMG convencionales y el hiperdeportivo Mercedes-AMG ONE, del cual hereda parte de la filosofía de gestión térmica y electrónica.

Nueva plataforma AMG.EA
La gran revolución del modelo está debajo de la carrocería. Entre sus características técnicas más importantes destacan esta nueva plataforma que tiene una arquitectura eléctrica de 800 voltios, un sistema de batería de alto rendimiento desarrollado para uso extremo, refrigeración avanzada inspirada en Fórmula 1, motores axiales ultracompactos y un sofisticado software AMG Race Engineer.
La plataforma AMG.EA fue diseñada específicamente para soportar un uso intenso en pista sin pérdida significativa de rendimiento térmico, uno de los grandes desafíos de los vehículos eléctricos de alto desempeño.

De tal manera, el nuevo AMG GT utiliza tres motores eléctricos axiales desarrollados junto a YASA, empresa británica propiedad de Mercedes-Benz. Dos motores van montados en el eje trasero y uno en el delantero. La ventaja de esta tecnología es fundamental: los motores son mucho más compactos, ligeros y densos energéticamente que los sistemas eléctricos convencionales, permitiendo una entrega brutal e instantánea de potencia.
Mercedes asegura que estos motores son hasta tres veces más densos en potencia que los motores eléctricos tradicionales, lo que permite alcanzar niveles de rendimiento extremadamente altos sin aumentar de manera excesiva el peso total del vehículo.
Números interesantes
Mercedes-AMG planea ofrecer varias configuraciones mecánicas para el nuevo GT 4-Door Coupé. La versión AMG GT 55 desarrollará aproximadamente 816 caballos de fuerza y podrá acelerar de 0 a 100 km/h en alrededor de 2.5 segundos, con una autonomía cercana a los 700 kilómetros bajo ciclo WLTP.

Por encima de ella estará el AMG GT 63, una auténtica bestia eléctrica que alcanzará hasta 1,169 caballos de fuerza y cerca de 2,000 Nm de torque. Sus cifras lo colocan directamente en territorio de hiperdeportivo: acelerará de 0 a 100 km/h en apenas 2.1 segundos y podrá acercarse a los 300 km/h de velocidad máxima con el paquete adecuado.
Mercedes afirma que el auto podrá recuperar suficiente energía para recorrer entre 400 y 460 kilómetros en aproximadamente diez minutos bajo condiciones ideales de carga.
Suena como V8
Quizá el aspecto más polémico del automóvil sea su sistema acústico artificial. AMG sabía que uno de los elementos emocionales más importantes de sus vehículos era el sonido de sus motores V8 biturbo. Por ello desarrolló un complejo sistema de simulación sonora con más de 1,600 archivos acústicos dinámicos capaces de reproducir cambios de velocidad, vibraciones e incluso el ralentí característico de un V8 AMG. Lo interesante es que el sistema no fue diseñado por ingenieros de sonido externos, sino por los propios ingenieros responsables del legendario V8 4.0 biturbo de AMG. ¿Será que les salió la imitación?

Aerodinámica activa
El nuevo GT 4-Door Coupé incorpora un avanzado sistema de aerodinámica activa con difusores móviles, alerón trasero adaptativo y una gestión inteligente del flujo de aire para maximizar estabilidad y eficiencia. A esto se suman dirección en el eje trasero, modos Drift y un sofisticado sistema de control vectorial capaz de modificar en tiempo real la entrega de potencia entre las ruedas.
Además, el sistema AMG Race Engineer permite modificar profundamente el comportamiento dinámico del vehículo, desde la respuesta del chasis hasta el nivel de deslizamiento permitido por los controles electrónicos. AMG incluso desarrolló programas específicos llamados “Hotlap” y “Endurance”, pensados para adaptar el rendimiento del auto dependiendo de si el conductor busca el máximo ataque en pista o un desempeño más constante durante sesiones largas.

Adentro es otro mundo
El habitáculo mezcla lujo tradicional Mercedes-Benz con una atmósfera claramente enfocada en la conducción deportiva. El interior incorpora pantallas digitales integradas, el sistema MBUX con funciones específicas AMG, asientos deportivos individuales, telemetría avanzada, iluminación dinámica y un volante AMG Performance diseñado para ofrecer una experiencia de conducción más cercana a la de un auto de carreras. A pesar de su enfoque radical, el vehículo mantiene una configuración de cuatro plazas reales y un nivel de practicidad cotidiana que busca conservar el espíritu de gran turismo característico del modelo. O eso dice la marca.

En la consola central hay un trío de controles giratorios especiales llamados “AMG Race Engineer”. Permiten ajustar en tiempo real la reacción del acelerador/motores, el comportamiento en curvas y el control de tracción ¡en 9 niveles! Y es que con tanto par ha de ser hasta peligroso si no sabes dosificar bien el pie derecho.
El techo panorámico, además de poder oscurecerse electrónicamente, en algunos paquetes puede iluminarse con un patrón de luces que crea un efecto “estrellado” o coordinado con la iluminación ambiental de 64 colores. De noche transforma el habitáculo en algo espectacular. Se puede incluso ver el logo de Affalterbach en gigante iluminado. Y, finalmente, algo que nos llamó mucho la atención del comunicado, es que para dar más espacio para las piernas y ángulo de rodillas en las plazas traseras, Mercedes diseñó dos huecos específicos en el piso. Es un detalle de ingeniería que pasa desapercibido pero mejora mucho la comodidad en viajes largos.

