Tres de los seis Bugatti Type 41 Royale se reunieron en Francia para celebrar su centenario. Te decimos quiénes fueron sus dueños, dónde se conservan y las historias de estos exclusivos automóviles de lujo. A la celebración acudieron 90 Bugatti de invitados.

Tres de los seis Bugatti Type 41 Royale se reunieron en Molsheim, Francia, durante el Bugatti Festival realizado recientemente para celebrar el centenario del modelo. Los protagonistas fueron el Coupé Napoléon, el Coupé de Ville Binder y la limusina Park Ward. Su regreso permitió admirar parte del proyecto con el que Ettore Bugatti quiso conquistar a la realeza mediante dimensiones monumentales, potencia y trabajo artesanal.
Presentado en 1926, el Royale superaba los seis metros de longitud y tenía aproximadamente 4.3 metros entre ejes. Su motor era un ocho cilindros en línea de 12.8 litros, con alrededor de 296 hp; el primer prototipo utilizó uno de 14.7 litros. Bugatti señalaba una velocidad máxima de hasta 200 km/h, extraordinaria para un automóvil de unas 3.5 toneladas. La crisis económica limitó su mercado y únicamente se construyeron seis ejemplares, cada uno con una carrocería diferente.

El automóvil personal de Ettore
El Coupé Napoléon, chasis 41100, se convirtió en el automóvil personal de Ettore Bugatti. Antes llevó distintas carrocerías, incluida una de Weymann destruida en un accidente a comienzos de los años treinta. Jean Bugatti, hijo del fundador, diseñó después su configuración definitiva, con conductor separado y techo acristalado sobre los pasajeros. Actualmente se conserva en el Musée National de l’Automobile–Collection Schlumpf, en Mulhouse, Francia.

Un cliente que solamente conducía de día
El industrial textil Armand Esders fue el primer comprador privado. Encargó el chasis 41111 con una carrocería roadster diseñada por Jean Bugatti y sin faros, porque únicamente conduciría de día. Posteriormente recibió una carrocería cerrada y blindada de Henri Binder. Actualmente pertenece a la colección Autostadt, en Wolfsburg, Alemania. El roadster de Esders y el Coupé de Ville Binder son, por tanto, el mismo automóvil en distintas etapas de su historia.







La limusina de un capitán británico
El Park Ward, chasis 41131, fue adquirido por el capitán británico Cuthbert Foster, quien encargó la carrocería al especialista inglés. Lo conservó hasta 1946 y lo llamaba “Golden Bug”. Después pasó por otras manos hasta incorporarse a la colección de Fritz Schlumpf. Hoy se encuentra en el museo de Mulhouse, junto al Coupé Napoléon: dos de los seis originales pueden conocerse en una misma visita.

El ejemplar que terminó en un deshuesadero
El Cabriolet Weinberger, chasis 41121, protagonizó una historia inesperada. Su primer dueño, el médico alemán Joseph Fuchs, salió de Alemania en 1933 y llevó el coche a China. Después pasó por Canadá y terminó en Nueva York, donde el frío de 1938 provocó una grieta en el bloque del motor. Acabó en un deshuesadero y fue rescatado en 1943 por Charles Chayne, ingeniero jefe de Buick. Tras restaurarlo, él y su esposa Esther lo donaron en 1958 al museo The Henry Ford, en Dearborn, Michigan, donde se conserva.

Los otros dos permanecen en colecciones privadas
El Kellner Coupé, chasis 41141, permaneció inicialmente con la familia Bugatti y posteriormente perteneció al piloto y coleccionista Briggs Cunningham. Su propietario y ubicación actuales no están identificados públicamente. El Berline de Voyage, chasis 41150, pasó por las colecciones de Bill Harrah y Tom Monaghan, fundador de Domino’s Pizza. Blackhawk confirmó su venta en 2021 a un coleccionista europeo, sin revelar su identidad ni el lugar exacto donde se resguarda. Estos dos y el Weinberger fueron los tres originales ausentes de la reunión.

La historia no tiene precio
No existe una valoración pública actual para cada ejemplar. El Kellner marcó un récord mundial al venderse por 5.5 millones de libras en noviembre de 1987, durante una subasta de Christie’s. Del Berline vendido en 2021 no se publicó el importe: un participante sugirió que superó los 22 millones de dólares, pero la cifra no fue confirmada. Son antecedentes de ventas, no precios actuales.





El centenario reunió tres, pero los seis Royale originales sí coincidieron anteriormente: su primera reunión conjunta ocurrió en Pebble Beach, California, en 1985. El museo The Henry Ford conserva el cartel de aquel encuentro, un testimonio de lo excepcional que resulta congregar estos automóviles, cuyas historias incluyen empresarios, coleccionistas y hasta un rescate entre vehículos desechados.

Además de los Royale…
Además de los tres Royale, el festival reunió 70 Bugatti clásicos, entre ellos varios Type 35 —incluido un Grand Prix de 1927—, un Type 57 Stelvio de 1934 y un Type 57 C Cabriolet con carrocería Gangloff. El Stelvio recibió el premio Bugatti Automobiles del encuentro. La celebración también incluyó un recorrido por Alsacia con 20 hiperdeportivos de propietarios invitados y presencia de modelos modernos como Veyron y Chiron. Así, el homenaje al centenario permitió apreciar distintas generaciones de la marca, desde sus históricos automóviles de carreras hasta sus creaciones contemporáneas.


