GM y Hyundai podrían intercambiar pickup y vehículos comerciales eléctricos

A mediados del año pasado les dimos a conocer la firma del convenio de entendimiento entre GM y Hyundai, con el que estudiarían desde procesos de producción hasta el intercambio de plataformas para incursionar en nuevos mercados. Por ello GM podría brindar a la coreana pickup, mientras que Hyundai, apoyaría a Chevrolet con vanes comerciales eléctricas.
Actualmente Chevrolet tiene en su portafolio la línea BrightDrop de camiones comerciales eléctricos, pero parece que el interés de GM va un paso más allá ya que están interesados en la Van de Hyundai denominada ST1, que se presenta en panel o chasis cabina. Esta unidad se fabrica en Corea del Sur, pero podría llegar a producirse en Estados Unidos para el 2028, buscando una producción anual de 100,000 unidades para el 2032.

Con este movimiento posiblemente GM por fin la jubile a la Chevrolet Express (y la GMC Savana, con más lujo) por la Hyundai ST1, aunque quedaría ver cómo llenan el hueco de este tipo de unidades sin motor a combustión, tomando en cuenta que estos vehículos comerciales seguirán disponiendo de estos motores al igual que otros modelos comerciales y pickup.
Poco a poco la alianza de GM y Hyundai sigue dando frutos, ¿será el camino a una futura sociedad como grupo?
Por parte de Hyundai, la información anuncia que recibirían alguna versión de la Chevrolet Silverado, que sería adentrarse a un segmento mayor que es el que tienen más participación de mercado en Estados Unidos, en el presente, la Hyundai Santa Cruz solo cubre la gama de pickups de entrada, aunque parece raro que no tengan su propia versión de la Kia Tasman.

El intercambio tecnológico de GM y Hyundai podría ser beneficioso para ambas, la coreana accediendo a modelos que ya gustan en EE.UU, y la norteamericana con tecnología y modelos de bajo costo que podrían llegar a Latinoamérica. Recordemos que en el presente gran parte del portafolio de GM es chino y coreano.
Supuestamente el plan de Hyundai es crear un tipo de fusión con la estadounidense donde no solo se compartan tecnología, sino gastos de desarrollo y adquisición de insumos, que podrían ir desde materiales para chasis hasta chips y baterías.