No solo en México, hay lista de espera por híbridos de Toyota en todo el mundo

Si creías que los tiempos en la lista de espera para que te entreguen un auto solo eran cosa de los súper deportivos, déjanos decirte que estás equivocado, desde hace unos años (puntualmente desde la pandemia) Toyota ha tenido una demora que llega a meses para la entrega de tu auto, y que ahora con la inminente llegada de la oleada híbrida se ha incrementado.
Algo bueno, es que para Toyota sus problemas de fiabilidad de las cajas de cambios en sus pickups no han logrado opacar la percepción de calidad para el público, por ello ante sus autos híbridos se han volcado a realizar pedidos y apartados.
El problema del desabasto existe por dos puntos, el primero es la escasez de piezas/insumos de los proveedores que no permiten que la línea de producción avance como debe ser, y a la otra son algunos componentes para la fabricación de motores eléctricos como pueden ser imanes o semiconductores.

Toyota acusa de tener una lista de espera por híbridos por los retrasos en entregas de proveeduría externa
Sí, en México se comenzó a notar una lista de espera por sus modelos, y tal vez los más representativos fueron el Prius y GR Yaris, aunque hubo casos donde el Corolla también reportó hasta tres meses de espera. Europa, China, India e incluso Japón informan de periodos que van de 60 a 70 días de espera de que lo pagas a que te entreguen la llave.
Estos tiempos de entrega de Toyota, no son los peores, de hecho en países como la India hay reportes de esperas de más de dos años, y que en algunos casos por más fiel que sea el cliente termina comprando algo en otra agencia, por lo que las cifras de ventas anuales pudieron ser mayores para la japonesa.
La cadena de suministro de Toyota es la que está generando este problema, además del incremento de unidades híbridas, aunque la marca japonesa indica que se encuentran en tiempos en su fabricación y distribución. A mediano plazo el desarrollo de la nueva planta en Carolina del Norte EE.UU podría solventar un poco el problema, aunque la cadena de suministro seguiría siendo el talón de Aquiles.