Un Audi todoterreno podría estarse preparando para participar en uno de los segmentos más exclusivos y rentables de la industria automotriz: el de los todoterreno de lujo con capacidades (reales) off-road
Aunque la marca alemana aún no ha confirmado oficialmente el desarrollo del proyecto, recientes declaraciones de sus directivos y diversos reportes de medios especializados apuntan a que el fabricante estudia lanzar un modelo capaz de enfrentarse directamente al Mercedes-Benz Clase G y al Land Rover Defender.

El interés de Audi por este nicho no es nuevo. En 2023, el entonces jefe de diseño de la marca, Marc Lichte, afirmó que existía espacio para un “tercer jugador” en el segmento de los vehículos todoterreno premium. A diferencia de los actuales Q5, Q7 o Q8, concebidos principalmente para el uso en carretera, este nuevo modelo estaría pensado para ofrecer verdaderas aptitudes fuera del asfalto, recuperando parte del legado asociado al sistema de tracción integral quattro.
Las especulaciones cobraron fuerza nuevamente después de que el director ejecutivo de Audi, Gernot Döllner, dejara entrever que el proyecto continúa bajo análisis. En declaraciones retomadas por diversos medios europeos, el ejecutivo pidió a los entusiastas “no abandonar ese sueño”, una frase interpretada como una señal de que la compañía aún evalúa la viabilidad comercial del vehículo.

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es la posible utilización de una plataforma de largueros desarrollada por Scout Motors, la marca estadounidense de vehículos todoterreno perteneciente al Grupo Volkswagen. Esta arquitectura fue diseñada específicamente para camionetas y SUVs de alta capacidad, con suspensión preparada para uso extremo, tracción integral permanente y versiones totalmente eléctricas, además de variantes eléctricas de autonomía extendida (EREV). Aprovechar esta base permitiría a Audi reducir significativamente los costos de desarrollo y acelerar la llegada del modelo al mercado.
La posibilidad de compartir tecnología con Scout también tendría sentido desde una perspectiva industrial. Audi busca fortalecer su presencia en Norteamérica y un vehículo construido sobre la plataforma de Scout incluso podría fabricarse en Estados Unidos, lo que ayudaría a la marca a reducir riesgos derivados de aranceles y costos logísticos para ese mercado.

Por ahora no existen imágenes oficiales del vehículo. Sin embargo, diseñadores independientes ya han imaginado cómo podría lucir un todoterreno de Audi con una carrocería completamente cuadrada, salpicaderas anchas, neumáticos de uso mixto y una estética mucho más robusta que la de cualquier SUV actual de la firma de Ingolstadt. Estas recreaciones toman inspiración en el lenguaje de diseño más reciente de Audi (el Nouvolari), aunque no representan un adelanto oficial.

La llegada de un modelo de estas características respondería también a una tendencia del mercado. El Mercedes-Benz Clase G ha pasado de ser un vehículo eminentemente utilitario a convertirse en uno de los productos más rentables de la marca alemana, mientras que el Land Rover Defender ha encontrado una segunda vida comercial tras su renovación. Incluso fabricantes como BMW y Genesis han mostrado interés en desarrollar propuestas similares para competir en este lucrativo segmento.

Si finalmente recibe luz verde, este todoterreno marcaría un cambio importante para Audi. Sería el primer modelo moderno de la marca construido sobre un chasis de largueros en lugar de una plataforma monocasco, una configuración indispensable para ofrecer mayores capacidades todoterreno, resistencia estructural y aptitudes para remolque. También representaría una nueva interpretación del concepto quattro, trasladando la experiencia de la firma en sistemas de tracción integral hacia un vehículo concebido para enfrentar terrenos mucho más exigentes que los habituales en la gama Q.

