Para que SEAT tenga futuro tiene que tener un eléctrico, aunque será hasta el 2030

Tal vez el título de esta nota te sonó muy fuerte, pero son las palabras del CEO de Seat, Wayne Griffiths quien enfatizó que: “Para que Seat tenga un futuro concreto, se necesita de un auto eléctrico”, aunque en contrapunto, de momento no es una prioridad para el Grupo VAG, que de hecho está ocupando la planta de Martorel, España para la fabricación del Cupra Raval y el Volkswagen ID 2, modelo que posiblemente tenga una futura variante de Seat en 2030.
El Grupo VAG ha mantenido el argumento de que Seat es importante para ellos, pero la creación de la sub marca Cupra pareciera decir lo contrario, de hecho en 2021 debimos de haber visto el Seat e-Born, basado en el ID 3, pero al final se decidió lanzarlo como Cupra e-Born y posteriormente la SUV Tavascan EV.

Seat tendrá auto eléctrico en el futuro cuando sean baratos de producir y vender, siendo el 2030 cuando pueda tener una versión del ID 1
De momento el problema para Seat es la rentabilidad, ya que la marca tuvo un cierre de ventas 2024 con 310.000 unidades que significó un crecimiento contra el complicado año 2023. Aun así, estos números no permitirían una inversión en un auto EV toda vez que no sería algo económico siendo esa la premisa para la marca Seat.
La idea que presentó Griffiths es que hasta que la tecnología de un EV no sea rentable, no hay necesidad de empujar a Seat a la electrificación, y esperar hasta el 2030 donde seguramente los procesos harán que la producción sea más barata, aunado a las baterías de estado sólido, cuando esto pase se podría tener al Seat eléctrico posiblemente basado en el ID 2 o ID 1.
Es decir, los siguientes cinco años seguiremos viendo toda la atención sobre la marca Cupra, mientras que Seat sobrevivirá, y a la llegada de EV baratos (de producir y vender) el Grupo le regresaría los reflectores a Seat como marca de eléctricos accesibles para mercados como el mexicano y a Skoda para la parte europea.