La industria automotriz se encuentra sumida en una encrucijada muy importante en el presente, sí, por una parte sabemos que el futuro son los autos eléctricos, y que sus ventas en algunas partes se están desacelerando, por otra parte los de gasolina tienen se encuentran en extinción a mediano plazo, mientras que los híbridos podrían ser la solución, pero al ser una tecnología tan nueva crea incertidumbre para ambos mercados, incluyendo marcas como Porsche.
De hecho, hace apenas unos días, Porsche anunció que renunciaba a su división de fabricación de baterías y el CEO de la marca Oliver Blume fue tajante, no hay demanda, por lo cual no es viable económicamente en la actualidad ya que puede que en Europa y China los EV sean bien recibidos, pero en el resto del mundo no tanto.

Recordemos que Porsche ya tenía pensado para este 2027 eliminar parte de sus modelos a combustión como la Macan y los 718, para evolucionarlos como eléctricos, pero de nuevo, el interés del público evitaron este paso, para alargar sus vidas mientras que por ejemplo la nueva Porsche Cayenne eléctrica está por presentarse, seguida de la Macan que seguramente serán grandes productos como Taycan, pero ya no se esperan ventas sobresalientes.
¿Cuántos años crees que nos falten para que las nuevas generaciones quieran un Porsche EV sin cambios ni gasolina?
Ante esto muchas marcas han buscado la manera de hacer divertidos los autos eléctricos, y no es que no sean emocionantes, el par motor inmediato en la aceleración hacen que podamos quemar llantas y derrapar, pero definitivamente nos falta la interacción, uno con el sonido y luego con la caja de cambios, en el primer caso ya hay productos que emulan un ruido de motor bastante bien, pero en lo segundo además de “artificial” es una tontería, mecánicamente hablando.

Lo anterior es porque la entrega de par de bloque eléctrico es una línea ascendente inmediata que nos da ese impulso que te pega al asiento, aun en autos de baja potencia lo sentimos, pero si “partimos” esa línea ascendente en tramos para simular los cambios, simplemente estás restando desempeño, y esto lo saben las marcas como Porsche, que saben que sus clientes todavía gustan de sentir el control en sus manos.
En palabras de Sascha Niesen, quien es director de verificación y validación de Cayenne EV, el sistema que emula la caja PDK de Porsche ha sido una sorpresa (aun cuando odiaba la idea), pero en su sentir o en un ejercicio de mercadotecnia anuncia que “la caja de cambios” se comporta a la altura y no podía notar la diferencia. Si esto es cierto o no, ya el tiempo nos dará la respuesta.

Aunque por otra parte si para Porsche ya existe esta tecnología, es algo raro que no la hayan implementado en el Porsche Taycan que es su buque insignia deportivo eléctrico. Ahora, debemos plantearte esta pregunta querido lector, ¿hasta cuando crees que dure esta duda en los eléctricos e híbridos?, es decir, en qué momento las nuevas generaciones rebasaran a la vieja escuela y no les interesará quemar combustible ni hacer cambios con una palanca o botón.