Porsche prepara un superdeportivo por encima del 911, nuevos SUV y más opciones de personalización. Su estrategia hacia 2035 combina motores de combustión, híbridos y eléctricos con una reducción de costos y empleos para mejorar la rentabilidad.

Porsche presentó su estrategia Sportwagenschmiede ’35 en el Centro de Desarrollo de Weissach. El plan busca fortalecer su identidad como fabricante de deportivos mediante nuevos productos, mayor exclusividad y una organización más eficiente. La compañía mantendrá su principio de priorizar el valor sobre el volumen: aumentar los ingresos y las ganancias por vehículo, en lugar de depender principalmente del crecimiento de las unidades vendidas.

1. Porsche prepara un superdeportivo superior al 911
El anuncio más relevante es el desarrollo de una plataforma para superdeportivos con motor central. Esta arquitectura permitirá crear una gama situada por encima del 911, aunque Porsche todavía no especifica nombres, potencia, sistemas de propulsión ni fechas de presentación. Será un sucesor espiritual del Carrera GT o del 918, y el 15 de octubre mostrarán un anticipo. A diferencia del 963 RSP, que es un “one-off” derivado directamente de un prototipo de Le Mans, este apunta a ser una plataforma para un modelo de producción, muy exclusivo, sí, pero no otro 963 adaptado.

También prepara nuevas versiones del 911 y estudia un SUV superior al Cayenne para competir con Bentayga y Cullinan. Este último permanece en evaluación. Hasta 2030, la compañía prevé lanzar cada año al menos un producto nuevo que refuerce la identidad de la marca, además de actualizar sus vehículos existentes.

2. Porsche mantendrá combustión, híbridos y eléctricos
Porsche conservará tres alternativas de propulsión: motores de combustión, híbridos enchufables y eléctricos. Para ello invertirá en sistemas térmicos e híbridos, así como en la siguiente generación de tecnología de baterías.

Los futuros 718 Boxster y Cayman eléctricos deberían impulsar las ventas durante su primer año completo de producción, en 2028. Ese mismo año presentará un nuevo SUV con versiones de combustión e híbridas enchufables, que se ofrecerá paralelamente al Macan eléctrico. Su contribución significativa a la facturación y rentabilidad se espera para 2029.
La colaboración con Audi también crecerá mediante las plataformas PPE, para eléctricos, y PPC, para vehículos de combustión. El objetivo es aprovechar recursos compartidos conservando tecnologías y características propias de Porsche.

3. Porsche impulsará exclusividad y personalización
La empresa pretende elevar alrededor de 20% el precio promedio de venta de sus modelos de máxima categoría a mediano plazo, respaldando ese posicionamiento con mejoras en los productos.
El programa Sonderwunsch, dedicado a vehículos altamente personalizados, tendrá mayor alcance. Porsche busca multiplicar por seis las ventas de esta actividad y aumentar los ingresos por equipamiento opcional.
Asimismo, elevará a 67% su participación en Manthey Racing. Ambas compañías ampliarán su oferta de paquetes de rendimiento, experiencias en circuito y vehículos de series muy limitadas. Las actividades de prestaciones, exclusividad y legado se agruparán bajo el concepto Home of Sports Cars.

4. Porsche reducirá empleos, variantes y gastos
El acuerdo con representantes de los trabajadores contempla una reducción de 9,000 empleos y garantiza los puestos del núcleo de la plantilla hasta 2035. A mediano plazo, la compañía busca reducir 25% su personal y 40% los cargos directivos.
También pretende ofrecer aproximadamente 20% menos variantes de modelos, recortar hasta 20% los costos de desarrollo y reducir 20% los gastos de venta y distribución.
Porsche Engineering y Porsche Digital se fusionarán en Porsche Technologies. Además, la marca informa de la venta de sus participaciones en Rimac y Bugatti Rimac, y del acuerdo para vender la consultora MHP.

5. Porsche quiere mejorar su rentabilidad
La meta es alcanzar el punto de equilibrio con menos de 200,000 vehículos vendidos, considerando una previsión conservadora para China.
A mediano plazo, Porsche aspira a ingresos de entre 41,000 y 45,000 millones de euros y un margen operativo de 10% a 15%. Para conseguirlo, combinará vehículos de mayor valor con una estructura menos costosa y una inversión más selectiva.

Bueno, y a nosotros ¿qué nos importa esto?
El anuncio de Porsche es relevante porque estos no eran exactamente los planes originales. En 2022, Porsche aspiraba a que más del 80 % de sus ventas en 2030 fueran totalmente eléctricas. Ahora flexibiliza esa ruta: admite que la adopción de la propulsión eléctrica va más lenta de lo previsto y apuesta por una gama donde eléctricos, híbridos enchufables y motores de combustión convivan durante más tiempo. Por eso se habla de una corrección de rumbo: del “casi todo eléctrico en 2030” a una estrategia más gradual y mixta hasta 2035.
Además Porsche no está sola: varios fabricantes han retrasado sus metas de “todo eléctrico” y están re-invirtiendo en híbridos porque la demanda no creció al ritmo esperado. En resumen, habrá más estrategias mixtas en vez de una electrificación total inmediata. Por ejemplo, Volvo y Mercedes ajustaron plazos de electrificación y mantienen híbridos; Ford también movió calendario. No es regreso atrás, es ajustar a la demanda y a la infraestructura de carga. Por eso veremos más convivencias de gasolina, híbridos y eléctricos en los próximos años, en lugar de fechas rígidas de “todo eléctrico”.

