Xpeng Motors por fin se presenta en nuestro país y de los primeros modelos que hemos podido manejar es la Xpeng G9 2026
Xpeng es una firma tecnológica fundada en 2014, que se especializa en la movilidad tecnológica y la inteligencia artificial. Esto la ha llevado a desarrollar no solo autos eléctricos, sino también vehículos voladores e incluso androides. Actualmente, XPENG tiene presencia en más de 60 países y regiones, incluyendo mercados clave como Reino Unido, Alemania, Francia, Australia y Tailandia.
Hace ya algunos meses adelantamos que Xpeng llegaba a México; tenemos muchos espías a lo largo y ancho del país y de varios lados nos llegaron imágenes sobre los primeros modelos que llegarían a territorio azteca.

Para su arranque en territorio nacional, la marca apuesta por dos modelos: G6 y G9. Los cuales serán comercializados inicialmente a través de tres distribuidores ubicados en CDMX, Guadalajara y Monterrey. Según se dijo en la presentación, tal y como han venido prometiendo todas y cada una de las nuevas firmas chinas que llegan al mercado, el servicio postventa será fundamente y, de hecho, aseguran ya contar con un amplio y bien surtido almacén de ventas. Solo el tiempo dirá si realmente pudieron encontrar la fórmula correcta para ello o solo se quedará en promesa.
Regresando a los productos tenemos que tanto G6 como G9 se construyen sobre una arquitectura eléctrica de 800 volts, lo que permite aprovechar sistemas de carga ultrarrápida y una gestión energética más eficiente. A nivel tecnológico, integran procesadores Qualcomm Snapdragon 8295, así como chips NVIDIA Orin, encargados de soportar funciones avanzadas de asistencia y actualizaciones remotas.

En este sentido, los dos modelos comparten el sistema XPILOT ASSIST, que agrupa diversas asistencias a la conducción. Entre ellas destacan el control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril, frenado autónomo de emergencia, detección de punto ciego y varias funciones de ayuda para maniobras de estacionamiento, incluyendo operación remota.
Aunque en la pista de México Drive Resorts -lugar elegido para la presentación, estuvieron presentes tanto G6 como G9, en nuestro caso particular nos enfocamos en convivir con esta última, esto debido a su naturaleza como buque insignia. Así que aquí van nuestras primeras impresiones:

XPENG G9 2026: Un mundo de contrastes
Xpeng G9 se lanzó originalmente en China en septiembre de 2022, y en enero de 2026, se introdujo una versión actualizada, que es la que nos llega a México. Se trata del cuarto modelo de la compañía, precedido por el G3, así como por los sedanes P7 y P5. Sin embargo, esta SUV presume ser el primer vehículo que la firma crea para su venta en mercados internacionales.
Es así que estéticamente, tenemos que G9 es un vehículo cuyas proporciones generales, así como la silueta denotan cierta inspiración en modelos europeos, como la propia Mercedes-Benz GLS. Por cierto, mide 4,891 mm de largo y tiene una distancia entre ejes de 2,998 mm, por lo que califica como una SUV mediana.

Por fortuna, todo se queda en una reminiscencia ya que el frente cuenta con el lenguaje que la marca denomina “robot face”. Es así que tenemos grupos ópticos divididos, así como una tira de luz que recorre a lo ancho del vehículo. Es como si Robocop hubiera cobrado vida, pero bueno, se cumple con darle ese toque futurista y aerodinámico. Atrás, resaltan unas calaveras delgadas con iluminación LED que recorren a lo ancho del vehículo.
Estos elementos contrastan con el perfil clásico, que encuentra en los rines de 21 pulgadas que cuentan un diseño tipo turbina, así como en las manijas retráctiles las propuestas que nos recuerdan que estamos ante un vehículo que presume ser un arsenal tecnológico. Por cierto, el coeficiente aerodinámico es de tan solo 0.272. Una cifra muy buena.

Ya entrados en el habitáculo, tenemos que el gran protagonismo se lo lleva el sistema XMART OS, operado mediante dos pantallas de 14.96 pulgadas, una central y otra para el pasajero -la cual cuenta con función de privacidad para evitar distracciones al conductor-. Este sistema se apoya en un procesador Qualcomm Snapdragon 8295 y permite funciones como navegación, conectividad inalámbrica y actualizaciones OTA. El equipo de sonido es un Dynaudio de 20 bocinas, amplificador de 2,250W y tecnología Dolby Atmos.
Sin embargo, esta dotación tecnológica, contrasta con el resto de la atmósfera del vehículo, ya que, si bien tiene materiales interesantes como las vestiduras en piel Nappa, o unos plásticos en general de buena calidad, la realidad, es que no es nada que no hayamos visto en otros chinos “premium”. Esta falta de personalidad queda en evidencia con detalles contrastantes como las manijas que a diferencia del G6 que se abren con un botón, aquí son la tradicional solución de la manija cromada. Algo extraño, en una marca que tiene la innovación por bandera.

El ambiente interior se complementa con iluminación ambiental, volante calefactable y un sistema de climatización automático de dos zonas. A esto se suma un sistema de purificación de aire con filtro de partículas PM2.5, vidrios traseros de privacidad y un techo panorámico de cristal con aislamiento térmico y protección UV. Esto sin olvidarse de que los asientos ofrecen funciones de ventilación, calefacción y masaje tanto en la primera como en la segunda fila.
El apartado práctico también está bien resuelto. Tiene espacio abundante para cuatro pasajeros, con un quinto más apretado, pero cómodo al final del día. La cajuela trasera ofrece 660 litros de capacidad, expandibles hasta 1,576 litros al abatir los asientos, además de un compartimento frontal de 71 litros.

XPENG G9 2026: Buen manejo, pero podría ser mejor
Pasando a la parte mecánica, la Xpeng G9 se ofrece en dos versiones. La Long Range cuenta con tracción trasera y un motor que entrega 346 hp y 342 lb-pie, mientras que la Performance AWD suma un segundo motor para alcanzar 567 hp y 512 lb-pie con tracción integral.
Esta última es la que manejamos y presume una aceleración de 0 a 100 km/h en 3.9 segundos para la versión más. Ambas variantes tienen una velocidad máxima limitada a 200 km/h. Cabe mencionar que ofrece diferentes modos de manejo como: ECO, Confort, Sport, Individual, Launch, Escape y Nieve.

La batería es de 93.1 kWh en ambas versiones, con autonomías de hasta 585 km bajo ciclo WLTP. También destaca su sistema de carga, que admite hasta 525 kW en corriente directa, permitiendo recuperar del 10 al 80% en alrededor de 12 minutos, mientras que en corriente alterna soporta hasta 11 kW.
La suspensión firmada por Bilstein incorpora un sistema neumático inteligente de doble cámara y amortiguadores electromagnéticos autoajustables, capaces de modificar el comportamiento dinámico según las condiciones del camino o el modo seleccionado. Bueno al menos eso dice la teoría, pero en la práctica, nuevamente tenemos matices interesantes.


La puesta a punto del vehículo tiene un buen balance entre confort y agilidad. Me explico, por un lado, como suele ser un modelo eléctrico la aceleración es lineal, y efectiva, aunque lejos de ser deportiva. Mismo caso para la puesta a punto, donde prima la puesta a punto confortable. Algo evidente en una suspensión, que aún en modo Sport, no transmite lo suficiente.
Mismo caso para dirección. Además, la transferencia de pesos, se hace evidente y no es para menos ya que el vehículo pesa alrededor de 2.4 toneladas. Los frenos, aunque presumen una resistencia mayor a la media, no dejan de sufrir por el sobrepeso. En manos expertas, esta SUV puede llegar a ser muy ágil, pero insisto no necesariamente comunicativa. Cumple, pero francamente, esperaba más del esquema de suspensión. Al final, la experiencia de manejo podría ser más refinada.

En materia de seguridad, integra 7 bolsas de aire, control electrónico de estabilidad, monitoreo de presión de neumáticos y un paquete completo de asistencias a la conducción bajo el sistema XPILOT ASSIST, que incluye funciones como frenado autónomo de emergencia, mantenimiento de carril y control crucero adaptativo.
¿Qué tal funciona? Bueno, cabe mencionar que cuando nos tocó probas las ADAS, recién había llovido así que había un grado extra de dificultad. Primero sometimos a prueba el mantenimiento de carril y control crucero adaptativo, obteniendo un desempeño satisfactorio, ya que las desaceleraciones y las correcciones fueron resueltas de manera adecuada, aunque nada fuera de este mundo.
No obstante, con el frenado autónomo de emergencia es otro cantar, ya que la dinámica de evitar el atropellamiento de un peatón ficticio, fue poco menos que decepcionante, debido a que el auto nunca cumplió su función. Ni siquiera hubo alguna reacción. La marca nos explicó que esto pudo ser a causa de que la lluvia provocó que el sensor perdiera sensibilidad, o incluso la posición de la luz del sol, pero es inadmisible que un evento atmosférico afecte tanto un apartado que, además, es uno de tus principales desarrollos tecnológicos. Tache.

Xpeng G9 2026: Buena, pero no asombrosa
En México, el XPENG G9 tiene un precio de $1,099,900 pesos para la versión Long Range y de $1,259,900 pesos para la Performance AWD. Compite directamente contra modelos como Ford Mustang Mach-E, Zeekr 7X, Chevrolet Blazer EV, BMW iX3 o Tesla Model Y.
Como suele suceder a diferencia de estos modelos ofrece una relación valor-precio bastante ventajosa encontrando en la dotación en conectividad, seguridad, eficiencia y percepción de lujo a sus mayores aliados. Difícilmente habrá algo que lo supere. Pero la realidad, es que también este modelo cae en una especie de ambigüedad, ya que para tratarse de un SUV proveniente de una marca tecnológica uno esperaría una atmósfera más acorde.

No lo hace mal, y, de hecho, el resultado es bastante equilibrado, pero se siente más como el producto de una marca tradicional que crea su primer eléctrico, que a la inversa. Hace falta dar ese salto. Es cierto, tenemos las enormes pantallas en el habitáculo, o el diseño “face robot”, pero no termina de marcar diferencia con respecto al resto.
Un Model Y o un Zeekr 7X no son mucho mejores en términos generales, pero logran transmitir mucha más vanguardia tecnológica, la cual se pudo haber resuelto si al menos, las asistencias ADAS hubieran demostrado un desarrollo realmente destacado en la industria, a la altura de las expectativas de una marca como Xpeng. No puede ser posible que puedan desarrollar autos voladores, pero no asistencias eficientes tras un chubasco.



