La movilidad compartida, es un concepto que se encuentra en constante evolución. Curiosamente, la última propuesta no llega desde China o Estados Unidos, sino de Italia y se llama Robo-Sharing
Auriga y el Politenico di Milano presentaron un proyecto de movilidad compartida que denominaron “robo-sharing”, un modelo híbrido que combina funciones de conducción autónoma con la experiencia tradicional del car sharing.
La iniciativa fue desarrollada junto al Politecnico di Milano y a diferencia de otros proyectos centrados en reemplazar completamente al conductor, el enfoque de Auriga mantiene al usuario al volante durante el trayecto principal. El sistema fue diseñado para intervenir únicamente en procesos operativos como el traslado inicial del vehículo, el estacionamiento o la redistribución de unidades dentro de la ciudad. Con ello, la compañía busca reducir tiempos muertos y mejorar la disponibilidad de los autos compartidos.

En términos de diseño operativo, el sistema contempla unidades conocidas como “Pick-Me Car”, capaces de salir de manera autónoma desde un “hub” para llegar al punto donde se encuentra el usuario. Todo el proceso se administra mediante una aplicación móvil que permite reservar el vehículo y conocer el tiempo estimado de llegada. Una vez que el auto arriba al lugar indicado, el conductor toma el control y utiliza el vehículo como en cualquier servicio de car sharing convencional.
El interior y la experiencia a bordo mantienen un enfoque tradicional, ya que el usuario continúa siendo responsable de la conducción durante el recorrido. Sin embargo, el desarrollo tecnológico se encuentra en los sistemas electrónicos y de conectividad que permiten la comunicación constante entre el vehículo, la plataforma digital y la infraestructura operativa. El proyecto utiliza la plataforma B2-Ride, creada por Auriga, para coordinar la gestión de las unidades y supervisar las funciones autónomas.

En materia de equipamiento, el sistema integra soluciones de monitoreo remoto, administración de flotas y dispositivos IoT (Internet de las Cosas) conectados al vehículo. La conducción autónoma fue integrada directamente dentro de la arquitectura digital de la plataforma, permitiendo controlar funciones clave sin necesidad de sistemas externos adicionales. Esto facilita la coordinación de las unidades y abre la puerta a futuras aplicaciones dentro de los servicios de movilidad urbana.
La seguridad representa uno de los puntos centrales del proyecto. El sistema desarrollado por el equipo AIDA (Artificial Intelligence Driving Autonomous) fue concebido para operar en escenarios reales de tránsito urbano y cumplir con las normativas vigentes en Europa. La tecnología utiliza inteligencia artificial y sensores para habilitar funciones de conducción autónoma en vehículos eléctricos de producción, aunque todavía se encuentra en fase de validación y pruebas operativas.

Otro aspecto importante es el aprovechamiento del espacio urbano. En este sentido, Auriga considera que un vehículo capaz de moverse de manera autónoma hacia el usuario puede reducir la dispersión típica de las flotillas de car sharing. Además, el reposicionamiento automático permitiría disminuir la cantidad de unidades necesarias para operar el servicio, así como reducir costos relacionados con logística y redistribución de vehículos en las ciudades. En resumen, también hay un ahorro de tiempo y reducción de estrés.
Cabe mencionar que el proyecto todavía funciona como un “proof of concept”, pero este desarrollo deja ver hacia dónde podría avanzar la movilidad urbana en los próximos años.

