Honda estaría preparando el regreso de una de sus modelos más peculiares., el Element como híbrido para 2029 y con la única intención de robar un poco del mercado que Ford, por ejemplo con la Bronco, ha conquistado.
De acuerdo con un reporte de Automotive News, la marca japonesa trabaja en una nueva generación del Element, ahora como SUV compacto híbrido que se ubicaría entre el HR-V y el CR-V.La producción comenzaría en 2029 en una planta de Honda en Ohio.
Y suena interesante porque la Element se distinguió por una carrocería completamente cuadrada que maximizaba el espacio interior, asientos traseros que se abatían y giraban hacia los costados, puertas traseras con apertura opuesta a las delanteras —sin pilar B de por medio— y un piso lavable pensado para quienes cargaban bicicletas, kayaks o equipo deportivo directamente sobre la alfombra. Casi podemos decir que fue adelantada a su tiempo.

Honda la descontinuó en 2011 tras años de ventas en declive, pero el modelo conservó un grupo de seguidores que, según reportan distribuidores estadounidenses, sigue comprando las unidades usadas que llegan a recibir en parte de pago, casi siempre a precios elevados para su antigüedad y porque tiene un encanto muy particular.
¿Por qué revivir la Honda Element?
El mercado cambió. Hace dos décadas, el diseño anguloso del Element era una rareza en un segmento dominado por líneas redondeadas. Hoy ocurre lo contrario: Ford apuesta por la Bronco y Bronco Sport, Subaru endureció las proporciones de su Outback, Toyota hizo lo mismo con la RAV4, y la propia Honda ya vende variantes TrailSport del CR-V, Passport y Pilot orientadas a un perfil de comprador que busca verse listo para salir del camino. Vaya, el estilo “outdoor” volvió a ser un argumento de venta, y un Element encajaría perfectamente en esa conversación.

Hay también un vacío de producto que Honda parece querer llenar: la ausencia de opciones verdaderamente asequibles dentro de su catálogo de SUVs. Si el nuevo Element se posiciona entre el HR-V y el CR-V tanto en tamaño como en precio, hablaríamos de un arranque estimado entre 26,000 y 28,000 dólares en Estados Unidos, que bien en México la colocaría en el orden de los 700 mil pesos, rango de precios que Honda no cubre actualmente en México.
Pudiera volver como híbrida
Honda no ha confirmado absolutamente nada. El reporte original solo establece que será híbrido, sin especificar arquitectura. Lo que podemos imaginar es que comparta la base del sistema híbrido del Civic, con un motor de gasolina 2.0 litros de cuatro cilindros combinado con dos motores eléctricos, probablemente acoplado a una transmisión de variación continua (CVT). Obviamente adiós a la manual original del modelo de los 2000.

Aquí vale la pena detenerse en algo que el entusiasmo nostálgico suele pasar por alto: meter una batería y motores eléctricos dentro de una carrocería diseñada originalmente para maximizar espacio interior no es trivial. El paquete de baterías típicamente ocupa parte del piso o del espacio bajo los asientos, justamente las zonas que hacían del Element original un ejercicio de ingeniería de empaquetamiento tan elogiado. Que Honda logre preservar esa practicidad —piso plano, asientos plegables multidireccionales, acceso amplio a cabina— sin sacrificarla por la electrificación es la verdadera incógnita técnica detrás de este proyecto, y ningún comunicado ha abordado el tema todavía.
¿Y México?
Honda buscaría producir alrededor de 100,000 unidades durante el primer año completo de ventas, según el reporte. Es una cifra ambiciosa para un modelo de nicho con pasado de ventas decrecientes, lo que sugiere que la marca no lo concibe como un producto de culto limitado, sino como una apuesta de volumen real dentro de su portafolio de SUVs. Para contexto, esa cantidad se acerca a las ventas anuales que maneja el HR-V en Estados Unidos, su mercado más importante.

No hay indicios de que el nuevo Element esté contemplado para el mercado mexicano y la producción en Ohio apuntaría primero a satisfacer demanda en Norteamérica, sin embargo, si el modelo cumple su objetivo de volumen y posicionamiento de precio en Estados Unidos, no sería descartable que eventualmente se evalúe su llegada a Latinoamérica, como ha ocurrido con otros modelos de Honda que iniciaron como exclusivos del mercado estadounidense.

