Lamborghini recupera una de las denominaciones más importantes de su historia para llevar al Revuelto a un nuevo nivel. Se trata del Lamborghini Revuelto SV, la interpretación más radical hasta ahora del superdeportivo híbrido italiano y el nuevo heredero de una familia que comenzó hace 55 años con el legendario Miura SV.

El Revuelto SV será además un automóvil bastante exclusivo. Lamborghini producirá solamente 1,963 unidades, una cifra elegida para recordar 1963, año de fundación de la compañía de Sant’Agata Bolognese.
Las siglas SV significan Super Veloce y tradicionalmente Lamborghini las ha reservado para versiones extremas de sus modelos. La historia comenzó con el Miura SV de 1971 y posteriormente continuó con automóviles como el Diablo SV, el Murciélago LP 670-4 SV y el Aventador SV. La fórmula generalmente incluye mayor potencia, menor peso, aerodinámica más agresiva y un chasis especialmente preparado.

La misma receta original
Partiendo del Revuelto convencional de 1,001 hp, los ingenieros aumentaron la potencia conjunta hasta 1,050 hp. El protagonista continúa siendo el espectacular V12 atmosférico de 6.5 litros, capaz por sí solo de entregar 814 hp a 9,250 rpm y alcanzar 9,500 rpm. Lo acompañan tres motores eléctricos, dos sobre el eje delantero y otro integrado con la transmisión de doble embrague de ocho velocidades. La batería también fue mejorada y ahora tiene 7.3 kWh de capacidad.
El resultado son 1,425 Nm de torque máximo, una relación peso-potencia equivalente a aproximadamente 1.68 kg/hp y prestaciones impresionantes: acelera de 0 a 100 km/h en 2.4 segundos, alcanza los 200 km/h en 6.7 segundos y supera los 345 km/h. Lamborghini lo describe como el automóvil de producción más potente y rápido construido hasta ahora en Sant’Agata Bolognese.

Sin embargo, el apellido SV significa mucho más que potencia. Lamborghini trabajó profundamente en la aerodinámica mediante un nuevo splitter delantero, modificaciones en el fondo, canalizaciones de aire y un prominente alerón trasero fijo. El resultado es 80% más carga aerodinámica que en el Revuelto convencional e incluso 10% más que en el Aventador SVJ. La eficiencia entre carga aerodinámica y resistencia también mejora 60%.
El chasis recibió cambios igualmente importantes. Estrena amortiguadores ajustables manualmente derivados de las carreras de GT3, con configuraciones específicas para diferentes condiciones de pista. Según Lamborghini, estos cambios permiten incrementar 17% la agilidad y 10% el agarre lateral respecto al Revuelto.

También debuta el sistema de frenos carbono-cerámicos CCM-R Plus, capaz de detener al automóvil desde 200 km/h en apenas 110 metros. Un nuevo sensor 6D colocado cerca del centro de gravedad analiza aceleraciones y movimientos del vehículo en los tres ejes para ayudar a los sistemas electrónicos a administrar con mayor precisión el frenado y la estabilidad.
Para circuito aparece además el nuevo modo Pilota, controlado desde el volante y acompañado por un sistema de control de tracción configurable en cinco niveles, derivado de la experiencia de Lamborghini en GT3.
Todo este trabajo ya produjo un resultado concreto. Con el piloto oficial Marco Mapelli al volante, el Revuelto SV registró 1 minuto 41.6 segundos en Hockenheim, convirtiéndose, de acuerdo con Lamborghini, en el automóvil de producción más rápido registrado hasta ahora en el circuito alemán.

Las siglas SV son sinónimo de lo mejor de casa
La historia de las versiones SV comenzó en 1971 con el Miura. Después de varios años produciendo el P400 y posteriormente el Miura S, los ingenieros de Lamborghini habían identificado áreas que podían mejorar, especialmente la estabilidad a alta velocidad, el comportamiento del chasis y la lubricación del motor y la transmisión.

A partir de la experiencia de sus pilotos de pruebas y de los comentarios de los propios clientes, la marca decidió desarrollar una evolución definitiva que explotara todo el potencial del Miura. Así nació el Miura SV, con mayor potencia, vías traseras más anchas, suspensión mejorada, chasis reforzado y sistemas independientes de lubricación para motor y transmisión.
Más que la ocurrencia de una sola persona, el concepto surgió del trabajo del equipo técnico que había desarrollado y perfeccionado el Miura, con figuras fundamentales como Giampaolo Dallara, Paolo Stanzani y el piloto de pruebas Bob Wallace. Su objetivo original era hacer del ya revolucionario Miura un automóvil más rápido, estable, preciso y aprovechable, creando sin proponérselo una fórmula que Lamborghini terminaría reservando para algunas de las versiones V12 más extremas de su historia.







