Los V8 HEMI de Dodge llegan al SEMA 2026 en seis nuevos paquetes que integran motor y electrónica de control para simplificar su instalación en restauraciones y preparaciones, con hasta 1,025 hp.
Hay muchas maneras de presentar una familia de motores, pero pocas tan provocadoras como quitarle la propulsión eléctrica a un clásico para devolverle un V8 supercargado. Eso hizo Mopar con un Plymouth GTX de 1967, convertido ahora en escaparate de los nuevos paquetes HEMI de Direct Connection, el brazo de piezas de alto desempeño de la división SRT Performance de Stellantis.

El Plymouth GTX cambia electricidad por un HEMI
El coche tiene historia dentro del propio SEMA. En 2024 apareció como una interpretación eléctrica del muscle car estadounidense: carrocería clásica, detalles contemporáneos y una mecánica que sustituía los pistones por electricidad. Dos años después, regresa con un Hellcrate Redeye de 6.2 litros supercargado y una transmisión automática TorqueFlite 8HP90 de ocho velocidades.


Tim Kuniskis, responsable de las marcas estadounidenses, SRT Performance y Direct Connection en Norteamérica, aprovechó la transformación para lanzar una broma. Según contó, al propietario original al que compraron el GTX no le entusiasmó que electrificaran su automóvil. Así que este año, dijo, lo habían “arreglado” instalando nuevamente un HEMI bajo el cofre.

¿Dodge odia la electricidad? La escena invita a plantearlo, aunque la marca no anuncia una ruptura con esa tecnología. Lo que sí demuestra es que Stellantis sigue encontrando argumentos comerciales y emocionales en sus V8. Aquí, el mensaje llega acompañado de un clásico cuya nueva mecánica puede entregar hasta 885 hp en su modalidad para combustible de alto octanaje.
Seis paquetes HEMI, desde 385 hasta 1,025 hp
La noticia comercial es una gama de seis paquetes que integra cada motor con su correspondiente sistema electrónico de control. Incluyen computadora programada, cableado, centro de distribución eléctrica, sensores de oxígeno y pedal del acelerador. La intención es reducir las complicaciones de combinar componentes y facilitar proyectos de restauración, modificaciones y aplicaciones de competencias.

La oferta comienza con los HEMI 345, equivalentes a 5.7 litros, disponibles como Street Strip y Super Stock, ambos con 385 hp. El primero utiliza un bloque remanufacturado; el segundo incorpora uno nuevo y mejoras como resortes de válvulas Redeye, bomba de aceite Hellcat y componentes adicionales para controlar la lubricación y la temperatura durante un uso exigente.

El siguiente escalón corresponde a los HEMI 392 de 6.4 litros, también en versiones Street Strip y Super Stock, con 485 hp. Repiten la distinción entre bloque remanufacturado y nuevo, mientras el Super Stock suma mejoras en el tren de válvulas y el sistema de aceite. Ambos emplean cigüeñal de acero forjado y tapas de válvulas naranjas.

Por encima aparece el Hellcrate Redeye que anima al GTX, equipado con un supercargador IHI de 2.7 litros. La cima es el Hellephant C170 de 6.2 litros: alcanza 1,025 hp utilizando E85 y recurre a un supercargador de 3.0 litros, inyectores y alimentación adaptados al etanol, además de refuerzos internos para soportar semejante potencia.

Disponibles en 2027 para nuevas preparaciones
Los paquetes contemplan aplicaciones con transmisión manual TREMEC Magnum o automática TorqueFlite 8HP90, ofrecidas por separado. Su disponibilidad comenzará en el primer trimestre de 2027, con precios pendientes y una garantía anunciada de tres años o 100,000 millas para los conjuntos de motor.
Mientras tanto, el GTX conserva su pintura azul Frostbite, postura rebajada, rines de magnesio de 18 pulgadas e interior personalizado. Su transformación funciona como publicidad para toda la gama: un clásico que pasó de eléctrico a V8 sirve ahora para vender motores a quienes quieren emprender una preparación similar, con componentes coordinados desde fábrica y potencias para distintos proyectos.


