El nuevo Hyundai Ioniq V llega al mercado (chino) con un precio desde 16,380 dólares (295,000 pesos aprox.), hasta 650 kilómetros de autonomía bajo el ciclo CLTC y dimensiones similares a las del Hyundai Sonata.

Es increíble lo que pueden hacer las marcas para adaptarse a diferentes mercados. Este coche del tamaño de un Sonata cuesta en China lo que el pequeño Grand i10 Sedán aquí en México. El Hyundai Ioniq V es una ampliación de la oferta eléctrica de la marca, y su atractivo precio se logró gracias en gran parte a la gran participación que tiene de los proveedores locales. Su lanzamiento representa una nueva etapa para la marca coreana, que busca fortalecer su presencia en un mercado donde la electrificación y la conectividad tienen un papel decisivo.
Su gama comprende cinco versiones, con precios de lista entre 109,900 y 139,900 yuanes, equivalentes a 16,380 y 20,850 dólares. Además, las promociones temporales reducen el precio de entrada a 99,900 yuanes, aproximadamente 14,890 dólares, más o menos ¡267,500 pesos! ¡Increíble!

Dimensiones cercanas al Hyundai Sonata
La comparación con el Hyundai Sonata responde principalmente al tamaño. El Hyundai Ioniq V mide 4.90 metros de largo, 1.89 metros de ancho y tiene una distancia entre ejes de 2.90 metros. Es apenas un centímetro más corto que el Sonata.

Por ello, puede entenderse como una alternativa eléctrica de dimensiones semejantes dentro de la oferta de Hyundai. Sin embargo, tiene identidad propia: no se presenta como una nueva generación del Sonata ni como una versión eléctrica de ese automóvil. La relación entre ambos ayuda a ubicar sus proporciones y su orientación hacia compradores que buscan un sedán familiar amplio.

Su diseño deriva del concepto Venus y adopta el lenguaje denominado The Origin. Destacan la silueta de techo descendente, las puertas sin marco y las luces de formas muy definidas. La denominación V procede también del Venus, siguiendo la propuesta de Hyundai de utilizar referencias planetarias para su nueva familia eléctrica china.

Potencia y autonomia de envidia
La versión de acceso del Hyundai Ioniq V combina una batería de fosfato de hierro y litio de 53.5 kWh, suministrada por CATL, con un motor eléctrico de 188 hp. Su autonomía anunciada alcanza 540 kilómetros bajo el ciclo de homologación chino CLTC.
La alternativa de mayor alcance utiliza una batería de 66.8 kWh y un motor de 225 hp. En esta configuración, la autonomía declarada asciende a 650 kilómetros, también conforme al ciclo CLTC. Estas cifras permiten comparar versiones evaluadas bajo el mismo procedimiento, pero el recorrido efectivo dependerá de velocidad, temperatura, climatización y condiciones de uso.
Para quien considere un eléctrico de estas dimensiones, la diferencia entre ambas opciones implica valorar cuánto necesita recorrer entre recargas. La batería mayor ofrece más energía disponible; la elección también dependerá del presupuesto y del acceso habitual a infraestructura de carga.

Mucha conectividad y seguridad
El interior incorpora una pantalla panorámica de 27 pulgadas y resolución 4K, acompañada por un sistema que proyecta información frente al conductor. La propuesta concede especial importancia a las funciones digitales y a la interacción por voz.
El procesamiento corre a cargo del chip Qualcomm Snapdragon 8295, mientras que Momenta participa en los sistemas de asistencia a la conducción. Hyundai también destaca la colaboración con CATL como parte de su integración con proveedores tecnológicos chinos. Su página local anuncia capacidades de asistencia de nivel L2+, que requieren supervisión del conductor en todo momento.

El Hyundai Ioniq V forma parte de la estrategia de desarrollar productos en China, adaptarlos a sus consumidores y aprovechar esa experiencia internacionalmente. Hyundai contempla veinte nuevos modelos en cinco años, incluidos eléctricos y vehículos de autonomía extendida. ¿Te gustaría que llegaran modelos así a México? Por desgracia Hyundai señala que “la disponibilidad fuera de China deberá evaluarse”. Es decir: no saldrán de China. Pero esto nos sirve para darnos cuenta de lo adelantado del mercado allá y de las cosas envidiables que nos estamos perdiendo.

