Smart vuelve al formato que la hizo reconocible con un automóvil urbano de dos plazas que recupera la fórmula del fortwo y la combina con una plataforma eléctrica específica.

Presentado en París 2026, el smart #2 pertenece a una nueva etapa de la marca, propiedad por partes iguales de Mercedes-Benz y Geely, en la que el equipo global de Mercedes desarrolla el diseño mientras smart realiza la ingeniería en China.


Su origen se remonta a la colaboración entre Mercedes y Swatch, formalizada en 1994, de la cual surgió el nombre smart: Swatch, Mercedes y Art. El City-Coupé comenzó a producirse en 1998 y posteriormente adoptó la denominación fortwo, convirtiendo el motor trasero, la carrocería bicolor y las ruedas próximas a las esquinas en elementos distintivos que el nuevo biplaza conserva para aprovechar el espacio y facilitar las maniobras.

Ingeniería concentrada en 2.75 metros
Desarrollada específicamente para este vehículo, la plataforma ECA, Electric Compact Architecture, reúne una batería bajo el piso y un módulo que integra funciones de propulsión, electrónica de potencia y control. Esta disposición permite concentrar los componentes eléctricos en un conjunto compacto, reduciendo la complejidad de su instalación y dejando más espacio para los ocupantes.


Todo ello cabe en una carrocería de 2.75 metros de largo, 1.76 metros de ancho con espejos plegados y 1.555 metros de alto, con una distancia entre ejes de 1.875 metros. El automóvil pesa 1,140 kg y admite 205 kg de carga útil, mientras sus 120 milímetros de despeje y un diámetro de giro de 6.95 metros favorecen su utilización urbana.

La suspensión trasera independiente de cinco brazos presume aportar un control preciso de las ruedas para combinar comodidad y estabilidad, apoyándose en un reparto de peso 50:50, centro de gravedad bajo y neumáticos posteriores más anchos. Según pruebas divulgadas por smart, este conjunto permitió superar la maniobra de esquiva conocida como prueba del alce a 78 km/h.



La protección de los ocupantes descansa en la célula Tridion Cell Evo, cuya estructura utiliza más de 78% de acero de alta resistencia y materiales de hasta 1,800 MPa (1,800 MPa equivalen aproximadamente a 18 toneladas de fuerza aplicadas sobre una sección de acero de apenas 1 cm², al jalarla hasta romperla). Con una rigidez torsional de 39,000 Nm por grado, soporta más de cuatro toneladas sobre el techo, según el fabricante, y complementa su construcción con siete airbags, protección por capas para la batería y cinturones que mejoran la sujeción de la pelvis durante un choque.

Propulsión, autonomía y recarga
El motor posterior transmite 60 kW, aproximadamente 80 hp, y 130 Nm a las ruedas traseras mediante una transmisión de una sola relación, con lo que el biplaza acelera de 0 a 100 km/h en 11.6 segundos y alcanza 140 km/h.
Lo alimenta una batería LFP de 35.8 kWh con celdas CATL, para la cual smart plantea 290 km de autonomía WLTP y un consumo de 13.6 kWh/100 km, sujetos a homologación. Su carga rápida DC admite 65 kW y permite pasar del 10 al 80% en 20 minutos bajo condiciones óptimas; en corriente alterna ofrece hasta 11 kW, mientras la función V2L permite alimentar aparatos externos.

Espacio y tecnología cotidiana
El tablero en forma de S integra una pantalla central de 10.1 pulgadas y otra de instrumentación de 8.8 pulgadas, acompañadas por conectividad 4G, Wi-Fi y Bluetooth. Detrás de los asientos, la cajuela ofrece 305 litros y hasta 527 litros de capacidad máxima, con una compuerta dividida cuya sección inferior facilita la carga y funciona como asiento estacionado, soportando 120 kg.




Las asistencias incluyen control crucero adaptativo con Stop & Go, apoyo para carretera, vigilancia de punto ciego y alerta de tráfico cruzado trasero, complementando una propuesta que combina dimensiones urbanas con recursos de seguridad y comodidad para recorridos más largos.

