La séptima generación del hatchback llega como Volkswagen ID. Polo renuncia a los motores de combustión y se va por completo a la electrificación y sí, habrá en el futuro una variante GTI.
Durante décadas y mpas de 20 millones de unidades vendidas, el Polo se convirtió en una especie de referencia para millones de personas en Europa: práctico, fácil de manejar, relativamente accesible y con ese equilibrio tan alemán entre racionalidad y solidez.
Ahora, Volkswagen quiere trasladar esa fórmula a la movilidad eléctrica con el nuevo Volkswagen ID. Polo, presentado oficialmente en Wolfsburg, Alemania.

El reto de Volkswagen ahora es mantener la esencia de este modelo ahora con la electrificación y por lo menos en el precio el arranque parece positivo: la preventa en Europa para esta semana está con un precio por debajo de los 25 mil dólares.
Visualmente, adopta el nuevo lenguaje de diseño “Pure Positive”, desarrollado bajo la dirección de Andreas Mindt. El resultado es un hatchback compacto con líneas limpias, proporciones bastante equilibradas y algunos guiños a modelos históricos de la marca, especialmente en el tratamiento del pilar C, que inevitablemente recuerda al primer Golf.

Donde sí hay cambios importantes es en la plataforma. Gracias a la arquitectura MEB+, Volkswagen aprovechó mejor el espacio interior y eso se nota especialmente en la cajuela. El ID. Polo ofrece 441 litros de capacidad, un incremento cercano al 25% frente al Polo convencional.
La gama mecánica también resulta interesante. Habrá tres niveles de potencia: 116, 135 y 211 caballos de fuerza. Las versiones de entrada utilizarán baterías LFP de 37 kWh, mientras que la más potente recurrirá a una batería NMC de 52 kWh con hasta 455 kilómetros de autonomía WLTP. Además, Volkswagen asegura tiempos de carga de entre 23 y 24 minutos para pasar del 10 al 80% en corriente directa.
Suma también el sistema de conducción con un solo pedal, el sistema vehicle-to-load para alimentar dispositivos externos o la presencia de botones físicos junto a la pantalla táctil, una tendencia que vuelve poco a poco en algunos modelos (y lo agradecemos)
En el interior también hay una mezcla interesante entre modernidad y familiaridad. El cuadro digital de 10 pulgadas y la pantalla central de hasta 17 pulgadas dominan el tablero; incluso incorporaron una “pantalla retro” inspirada en el Golf I, un detalle pequeño, quizá nostálgico, pero que se ve de maravilla.




En términos tecnológicos, el VW ID. Polo incorpora sistemas como el nuevo Connected Travel Assist con reconocimiento automático de semáforos, una función poco habitual en este segmento. También habrá asistentes de mantenimiento de carril, control crucero adaptativo y cámaras de visión periférica dependiendo de la versión elegida.
Volkswagen confirmó tres niveles de equipamiento: Trend, Life y Style. La versión más equipada suma iluminación IQ.LIGHT Matrix LED, asientos deportivos confort, iluminación ambiental y un sistema ID. Light mejorado que incluso puede advertir visualmente sobre vehículos que se aproximan antes de abrir las puertas.




En Alemania, el precio arrancará desde 24,995 euros para las versiones de entrada, mientras que la variante Life de 211 hp iniciará en 33,795 euros. Por ahora no hay información oficial para México, pero considerando el crecimiento que están teniendo los eléctricos compactos en Europa, parece claro que Volkswagen quiere posicionar al ID. Polo como uno de sus modelos clave para democratizar la movilidad eléctrica. Y, honestamente, probablemente tenga más sentido hacerlo con un nombre conocido que empezar desde cero.



