Isuzu entra al mundo de los autos familiares de trabajo con la Isuzu D-Max desde 550 mil pesos, una pick-up mediana ya conocida en nuestro mercado que viene a nutrir uno de los segmentos favoritos (y competidos) de México
Isuzu no es una marca nueva en México, ya tiene 20 años de presencia en el país, pero enfocada en la venta de vehículos principalmente del mundo del trabajo como camiones y flotillas, no de vehículos de pasajeros.
Y aunque la D-Max sigue siendo un vehículo de trabajo, el cliente es otro o, mejor dicho, el enfoque del producto tiene un poco de cada esos dos mundos.



Tres versiones y mucho 4×4
Pero es que, además, la llegada de la D-Max responde principalmente a peticiones claras y concretas de sus propios clientes de camiones y flotillas por tener un vehículo que puede cumplir varias funciones a la vez: auto de trabajo, familiar o incluso recreativo, y con el respaldo que ellos mismos conocen de los famosos motores diésel de Isuzu.
La pick-up se comercializa en 120 países y faltaba en México, pero hay dos puntos importantes en el momento de su llegada: primero un proceso de homologación diferentes para las emisiones en un vehículo de pasajeros; y segundo, los aranceles, recordemos que vehículos provenientes de Asia (se fabrica en Tailandia) se le imponen una tasa de 50%.
Aun así, las versiones se colocan bien en precio y desempeño en el complicado segmento.






Esta pick-up mediana tiene la base técnica de la Mazda BT-50 que ya conocemos (o mejor dicho, la BT-50 tiene este tren motor); todas las versiones llegan con el mismo 4 cilindros diésel de 3.0 litros con 188 caballos y 332 lb-pie de par, el motor de 4 cilindros más grande del mercado de pasajeros. Hay dos transmisiones, manual o automática de seis cambios y también tracción 4×2 o 4×4.
La versión de entrada, SE, es de cabina sencilla, caja manual, 4×2, equipo eléctrico en vidrios, aire acondicionado, doble bolsa de aire, ESP y ABS; básica, pero con una capacidad de carga de 1,080 kg y 2.5T de arrastre. Su precio es de 550,000 pesos.







Le siguen dos variantes con tracción 4×4, reductora y bloqueo del eje trasero; cargan 950 kg pero arrastan hasta 3.5 toneladas; esta intermedia denominada HL ofrece seis bolsas de aire (aunque no vimos que fuera de cortina), equipo eléctrico, pantalla de 8” con conectividad inalámbrica, rines de 17”, vestiduras de tela y puede comprarse con caja manual o automática. De esa versión no tenemos precios todavía.
Completa una tope llamada DX que solo se ofrece en transmisión automática, pero tiene faros y luces DRL de LED, rines de 18”, pantalla más grande y asistencias a la conducción como monitor de punto ciego, control de velocidad de crucero adaptativo y frenado de emergencia entre otros. Esta tiene un precio de 792,000 pesos.








Isuzu ve en este segmento (que representó casi el 17% de las ventas en México) que signifique casi el 25% de sus ventas para los próximos 4 años (2030). Destaca que tiene, además, garantía de 5 años o 150,000 km.
Esta D-Max viene a pelear contra Nissan NP300, Ford Ranger, Mitsubishi L200, Toyota Hilux o VW Amarok, entre otras, como los rivales más importantes y reconocidos del mercado, pero no hay interés de Isuzu por ofrecer otros modelos, como la X-Series o MU-X, este modelo complementa su gama.

