El Mission Efficiency combina una aerodinámica extrema con tecnología del ID. Polo. con un consumo de 6.89 kWh/100 km para romper todas las barreras imaginables de la eficiencia
La eficiencia de un auto eléctrico también se determina en la forma de su carrocería. Volkswagen lo demuestra con el Mission Efficiency, un prototipo de preserie que recorrió 1,278.36 kilómetros entre Alemania y Austria, pasando por Polonia y República Checa, con una sola parada para recargar su batería.

Durante el recorrido, el vehículo registró un consumo de 6.89 kWh/100 km. Al incluir las pérdidas de energía durante la recarga, la cifra sube a 7.51 kWh/100 km, una distinción relevante para entender cuánta electricidad requiere realmente su operación.
La prueba se completó a una velocidad promedio de 67.72 km/h, con un máximo de 138 km/h. Al llegar a Viena, el auto todavía indicaba 164 kilómetros de autonomía restante.

La aerodinámica es la protagonista
El Mission Efficiency tiene un coeficiente de arrastre de 0.158, que Volkswagen presenta como un récord para un vehículo homologado para circular por carretera. A ello suma una superficie frontal de 2.08 metros cuadrados.


Para conseguirlo, utiliza ruedas traseras cubiertas, bajos carenados, aletas activas de refrigeración y manijas integradas en la carrocería. También incorpora deflectores patentados en las ruedas para reducir las turbulencias.
Según Volkswagen, a partir de 80 km/h consume 30% menos energía que un ID. Polo estándar y a 140 km/h, el prototipo utiliza prácticamente la misma energía que el modelo de producción a 100 km/h.
En una prueba separada, a velocidad constante de 68 km/h, sin pendientes y con sistemas como el aire acondicionado desactivados, registró 6.48 kWh/100 km.

Tecnología del ID. Polo
El prototipo emplea tecnología de la plataforma MEB+ de tracción delantera, con un motor eléctrico de 99 kW y una batería de 54.9 kWh de capacidad neta.
Aunque comparte componentes con el ID. Polo, la construcción de su carrocería recurre a una estructura de aluminio y piezas de polímero reforzado con fibra de carbono y aramida. También incorpora frenos electromecánicos traseros y neumáticos experimentales desarrollados con Continental para reducir la resistencia al rodamiento.

El coupé mide 4.775 metros de largo y 1.392 metros de alto. Ofrece una cajuela de 481 litros y una configuración de 2+2 plazas, aunque los asientos posteriores están pensados para ocupantes de hasta aproximadamente 1.60 metros de estatura.
Paneles solares y un interior simplificado
Un sistema fotovoltaico de 370 W, integrado en el techo y la puerta de la cajuela, alimenta los dispositivos eléctricos del vehículo. Volkswagen estima que puede aportar hasta 30 kilómetros adicionales de autonomía al día, dependiendo del clima, la región y la temporada.





Para reducir peso, el interior sustituye la pantalla de infoentretenimiento por un teléfono o una tableta y utiliza un módulo Bluetooth portátil en lugar de un sistema convencional de altavoces.
El Mission Efficiency muestra el máximo posible de eficiencia de la tecnología de la marca, recordemos que es un prototipo que no tiene una fecha de producción pero sienta la bases de un futuro más electrificado.


