Con más de 1,400 hp, tres motores eléctricos, 50 kWh de batería de alto rendimiento, 799 voltios y más de 3,100 kg de downforce, el Ford Súper Mustang Mach-E es una locura
Desarrollado junto a STARD, el Super Mustang Mach-E conquistó Pikes Peak 2026 en 8:18.202 con Romain Dumas al volante.
Si bien el Mach-E ya tiene seis años de existencia y en México (malamente) casi ni le hacemos caso, nos ha dejado boquiabiertos al ver lo que es capaz de hacer. Este fin de semana se llevó a cabo la 104a edición de la Pikes Peak International Hill Climb, conocida como “La Carrera hacia las Nubes”, es una de las competencias automovilísticas más legendarias del mundo. Creada en 1916, la carrera consiste en ascender los 20 kilómetros de la carretera que lleva a la cima del Pikes Peak, en Colorado, a 4,302 metros de altitud, con 156 curvas y un desnivel de más de 1,400 metros.

El Ford Super Mustang Mach-E se coronó como el gran vencedor. Manejado por el experimentado francés Romain Dumas, este prototipo eléctrico completó el recorrido en un tiempo de 8:18.202, superando por más de 11 segundos a su inmediato perseguidor. Esta victoria no solo entregó a Dumas su sexto título como “King of the Mountain”, sino que también marcó la segunda victoria overall para Ford Racing en la historia reciente de la mítica carrera.

Ford ha participado activamente en Pikes Peak desde hace varios años como parte de su estrategia para desarrollar y demostrar la tecnología de vehículos eléctricos de alto rendimiento. La marca regresó con fuerza en 2023 con el SuperVan 4.2, continuó en 2024 con el F-150 Lightning SuperTruck (que logró una victoria overall) y en 2025 presentó por primera vez el Super Mustang Mach-E, donde consiguió la victoria en su clase aunque quedó segundo overall en un recorrido acortado por el clima.
La participación de Ford busca trasladar las lecciones aprendidas en la montaña —altitud extrema, cambios bruscos de temperatura, exigencia de refrigeración y manejo en curvas— directamente a futuros modelos de producción eléctricos.

El Super Mustang Mach-E es “una pasadez” desarrollada en colaboración con STARD Advanced Research and Development.
Aunque mantiene una silueta inspirada en el Mustang Mach-E de calle, se trata de un vehículo de carreras radicalmente modificado. Su corazón es un sistema de tres motores eléctricos UHP de 6 fases que entregan más de 1,400 caballos de potencia (1,421 hp en configuración específica para Pikes Peak) y un par motor superior a las 833 lb-ft. Estos motores se alimentan de una batería de alto rendimiento de 50 kWh trabajando bajo una arquitectura de 799 voltios. Este paquete permite una frenada regenerativa de hasta 710 kW, lo que ayuda a recuperar energía de forma muy eficiente durante el descenso de potencia en las curvas.

Entre los cambios más importantes realizados al coche destacan una reducción significativa de peso (alrededor de 260 libras / 118 kg respecto al SuperTruck del año anterior), lo que mejora la agilidad y la distribución de pesos, clave en un trazado tan técnico. La aerodinámica es extrema: genera hasta 6,900 libras (más de 3,100 kg) de downforce a 240 km/h, y puede llegar cerca de las 12,000 libras (5,500 kg) en configuraciones de pista. Incluye un gran splitter frontal, faldones laterales, difusor trasero y un enorme alerón posterior, muchos de ellos fabricados en fibra de carbono e incluso con piezas impresas en 3D.

Otras modificaciones incluyen una suspensión de competencia recalibrada, frenos carbono-cerámicos, rines de magnesio forjado y neumáticos Pirelli P-Zero slicks optimizados para el agarre en la montaña. El resultado es un vehículo mucho más ligero, equilibrado y eficiente que sus predecesores, capaz de mantener un rendimiento constante a pesar de la pérdida de potencia por la altitud.
Con esta victoria, Ford y Romain Dumas demuestran que los vehículos eléctricos no solo pueden competir, sino dominar uno de los escenarios más exigentes del automovilismo mundial.




