Volkswagen actualiza uno de sus modelos más vendidos en diseño, equipamiento y tren motor y además suma una nueva versión VW Taigun GT
VW Taigun forma parte de la amplia oferta de SUVs que la marca ofrece en México. Con 4.2 m de largo participa en uno de los segmentos de mayor volumen de ventas en el país, con competidores muy robustos y una pelea encarnizada por el precio.

Por ello VW le da una nueva imagen que le acerca más a sus hermanas mayores Tiguan o Taos. Hay un nuevo juego de faros que ya incluyen mejor iluminación por lo que no se necesitan faros de niebla. También hay una luz diurna corrida en la parrilla y el logo de la marca iluminado en el frente.
Atrás también hay nuevo juego de calaveras, una línea corrida de lado a lado y, al igual que con Teramont, el logo posterior iluminado en color rojo.





VW Taigun GT llega como una nueva versión, con el concepto de equipamiento Total Black con varios detalles en color negro que contrastan con los colores del modelo. Hay rines, carcazas de los espejos, el techo, fascias y emblemas GT en color negro, que le hacen lucir con un carácter más deportivo.
Por dentro, esta misma versión, agrega iluminación interior en color rojo, costuras visibles en el mismo tono en puertas, tablero y asientos, además de un volante con piel perforada controles, costuras también en rojo, paletas de cambio detrás del volante y el emblema GT.






Los highlights del equipamiento son el cluster digital personalizable, pantalla central de 10” con el sistema de Wireless app connect para Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos.
El climatizador es también táctil y hay también asistencias a la conducción como control de velocidad de crucero y asistente de colisión frontal con freno de emergencia.


Pero el cambio que me parece más atractivo es en el tren motor, pues, aunque mantiene el 3 cilindros 1.0 litros turbo con 114 caballos y 131 lb-pie, ahora la caja es una Tiptronic de 8 cambios, algo sumamente atípico para el segmento.
Con ello la marca promete mejoras en consumo y desempeño. En la oportunidad que tuvimos de conducirla, si se nota un cambio en su manejo; la caja de ocho cambios tiene las primeras cortas por lo que el turbo lag es menos acusado, hay mejor despegue al iniciar la marcha.

Del mismo modo, cuando estamos en un camino de montaña y en el modo S o Sport de la caja, para la transmisión es más sencillo ubicarse en una posición en la que encuentra mejor entrega de potencia y par del motor; así los rebases son más contundentes.
La puesta a punto es más orientada hacia el confort, las suspensiones son suaves buscando filtrar lo mejor posible las imperfecciones del camino y la dirección va en el mismo sentido. Lo mejor es la solidez que transmite la plataforma que terminan dando confianza incluso si rodamos a velocidades por encima de lo legal.






Aun y rodando a ritmos más que alegres, en condiciones de manejo real en autopista es muy fácil superar los 17 km/l, la caja busca cuando rodamos en estas circunstancias cambiar a la marcha más larga y casi siempre vamos en séptima marcha con un motor muy relajado beneficiando el consumo.
También VW reacomoda la versiones. Ya no tenemos una Highline (por el momento) y solo nos quedamos con Comfortline y GT, ambas con equipamientos idénticos salvo los cambios visuales, los asientos en leatherette o el techo panorámico.

La versión Comfortline arranca en los 475,900 pesos, mientras que la GT en 501,900 pesos.
Interesante que pudimos platicar con los directivos de la marca del futuro de este segmento, porque existen versiones GT en India por ejemplo de este modelo pero con un motor 1.5 litros turbo y carácter y puesta a punto más deportiva. De acuerdo con los encargados de producto no está descartada una versión así para México, aunque detrás hay todo un proceso de homologación necesario pero no imposible.


