El Taycan Turbo GT con Kit Manthey establece un nuevo récord, con un tiempo de 6:55.533 minutos. Era vergonzoso (para Porsche) que el récord lo tuviera un chino.
Porsche anunció que el Taycan Turbo GT equipado con el nuevo Manthey Kit y el paquete Weissach estableció un nuevo récord en el Nordschleife del Nürburgring. El piloto de pruebas Lars Kern completó la vuelta de 20.832 km en 6 minutos y 55.553 segundos. Este tiempo lo convierte en el auto eléctrico de producción más rápido en la categoría Electric Executive Cars (sedanes de lujo eléctricos).
Este récord mejora en más de 9 segundos el anterior tiempo de la categoría y supera en 12 segundos el propio récord que el mismo Lars Kern estableció en octubre de 2023 con el Taycan Turbo GT Weissach estándar, que paró el cronómetro en 7:07.55. ¿A quién le quitó el récord? El nuevo Taycan le arrebató el récord de sedán eléctrico de producción al Xiaomi SU7 Ultra, que había registrado 7:04.957.

Además, superó al Yangwang U9 Xtreme (el EV que había batido recientemente el récord general de vehículos eléctricos de producción) por unos 4 segundos, y al hypercar Rimac Nevera por 10 segundos. Es, de hecho, el primer sedán en bajar de los 7 minutos en el Infierno Verde.
¿Manthey que? Manthey Racing es una empresa alemana especializada en automovilismo, preparación de autos de alto desempeño y desarrollo de paquetes para pista, muy ligada a… ¡adivinaste!: Porsche. Fue fundada en 1996 por el piloto Olaf Manthey y tiene su base prácticamente dentro del complejo del Nürburgring, lo cual explica por qué son considerados expertos en puesta a punto para ese circuito. La empresa compite profesionalmente en carreras de resistencia como las 24 Horas de… ¡volviste a adivinar!: Nürburgring, Así que se las saben de todas, todas.


El Kit Manthey por tanto es un paquete desarrollado en conjunto entre Porsche y Manthey Racing, orientado a pista y que se puede pedir de fábrica o instalar después en los Taycan Turbo GT con paquete Weissach. Es decir, es una preparación extrema de la preparación Weissach. Así se las gastan los alemanes.
Su mejora principal está en la aerodinámica: está más estudiada y genera más de tres veces la carga aerodinámica del modelo estándar. A 200 km/h produce 310 kg de downforce (frente a 95 kg). En velocidad máxima alcanza unos 740 kg. Incluye un alerón trasero más grande con endplates ampliados (las placas laterales verticales que van en los extremos del alerón), difusor frontal y trasero optimizados, deflectores adicionales en el piso y aerodiscs de carbono en las ruedas traseras (las cubiertas aerodinámicas que se colocan sobre los rines para mejorar el flujo de aire).

Pero hay más cambios, sobre todo en la potencia y el sistema eléctrico. La corriente máxima de descarga sube de 1,100 a 1,300 amperios. La potencia del sistema aumenta 20 kW hasta 600 kW (804 hp). El par máximo con Launch Control llega a 1,270 Nm (+30 Nm). El Attack Mode entrega hasta 130 kW extra durante 10 segundos, alcanzando 730 kW (978 hp). En Launch Control llega a 760 kW (1,019 hp).
También metieron mano en la suspensión y el chasis. El sistema Porsche Active Ride, la dirección en ambos ejes y el sistema de tracción total se recalibraron específicamente para este kit, mejorando agilidad, agarre en curva y precisión de dirección. En los frenos, los discos son más grandes: 440 mm adelante (antes 420 mm) y 410 mm atrás, con pastillas de alto rendimiento. Los rines son de aluminio forjado de 21 pulgadas, más ligeros (ahorran unos 3 kg por rin con tornillos de titanio). Los neumáticos Pirelli P Zero Trofeo RS de calle homologados son más anchos que los del modelo anterior. Con todo esto, la velocidad máxima sube de 305 km/h a 310 km/h.

El resultado es un auto que no solo tiene más potencia y agarre, sino que es más eficiente a la hora de aprovecharlo en un circuito tan exigente como el Nürburgring, donde la aerodinámica, el equilibrio y la confianza del piloto importan más que la potencia bruta. En vez de hacer un coche eléctrico que impresione solo con números exagerados de potencia, Porsche aplicó su filosofía de siempre: hacer que el coche se sienta preciso, comunicativo y fácil de conducir rápido en un circuito. No recuperó Nürburgring por fuerza bruta; desplazó a los chinos porque curvea mejor, frena mejor y transmitió más confianza al piloto.

