Parece que este pequeño fabricante británico quiere enamorar a los decepcionados con el Ferrari Luce. Su nuevo AC Cobra GT Coupe es analógico, con alma retro, chasis de aluminio, genera ruido excesivo y consume mucha gasolina.
AC Cars, considerado el fabricante de automóviles activo más antiguo de Gran Bretaña, ha presentado oficialmente la versión de producción del AC Cobra GT Coupe, el primer coupé de techo fijo en la historia moderna de la marca. El modelo, que celebra el 125 aniversario de la compañía, combina el agresivo ADN del legendario Cobra con ingeniería contemporánea, carrocería de fibra de carbono y un poderoso motor V8 de origen Ford.

El nuevo AC Cobra GT Coupe se basa en la misma plataforma del GT Roadster que sacó en el 2024 y que empezó a entregar a sus clientes el año pasado, pero incorpora un techo fijo inspirado particularmente en el AC A98 Le Mans de los años 60. Este techo no solo le otorga una silueta más elegante y aerodinámica con un estilo “Kammtail”, sino que también mejora la rigidez estructural y permite una mayor comodidad para conductores de hasta más de 1.80 m de altura, algo que el roadster no ofrecía con tanta holgura.

Recordemos que el diseño Kammtail consiste en que la parte trasera del vehículo desciende suavemente (como si fuera a formar una cola larga y puntiaguda) y luego se corta de forma abrupta con una superficie casi vertical. En lugar de terminar en una cola larga y afilada (que sería ideal aerodinámicamente pero poco práctico), se trunca la carrocería en un punto específico. Esto reduce la resistencia al aire (drag) de manera muy eficiente sin necesidad de alargar demasiado el coche. Se llama así en honor al alemán Wunibald Kamm, quien desarrolló esta teoría en la década de 1930. Descubrió que, cortando la cola en el punto donde la sección transversal es aproximadamente el 50% del área máxima del vehículo, se genera una zona de turbulencia controlada detrás que “engaña” al flujo de aire, simulando el efecto de una cola larga.

Bajo el cofre grita un motor 5.0 litros V8 de Ford (el Coyote), disponible en dos niveles de potencia: una versión estándar con alrededor de 443-450 hp y una versión supercargada que entrega hasta 720-730 hp y un par de 820 Nm. Los compradores podrán elegir entre una transmisión manual de 6 velocidades o una automática de 10 velocidades. La construcción combina un chasis de aluminio con paneles de fibra de carbono, logrando una distribución de peso casi perfecta de 50:50.
Los precios parten desde aproximadamente $315,000 a $320,500 dólares (sin impuestos) para la versión base, mientras que las configuraciones más potentes superan fácilmente los $345,000 (entre 5 y 6 millones de pesos). La producción será muy exclusiva: AC Cars planea fabricar solo alrededor de 100 unidades al año inicialmente (con un tope total cercano a las 1,000 unidades), con las primeras entregas programadas para 2028.

Con este modelo, AC Cars no solo rinde homenaje a su glorioso pasado en las carreras, sino que busca atraer a una nueva generación de entusiastas que desean un gran turismo británico con alma de supercoche, rendimiento brutal y exclusividad absoluta. El Cobra GT Coupe llega en un momento en que los deportivos con motor de combustión pura y alma analógica se vuelven cada vez más codiciados.

