El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT), uno de los principales organismos que regulan y supervisan la industria automotriz china, detectó discrepancias entre las especificaciones declaradas oficialmente por algunos fabricantes y las encontradas en vehículos tomados directamente de las cadenas de producción. Uno de los modelos mencionados es de Geely y nos llega a México.

Los resultados forman parte de una inspección gubernamental de conformidad de producción correspondiente a vehículos de nuevas energías. El objetivo de este tipo de controles es relativamente sencillo: comprobar que los automóviles que salen de las líneas de montaje mantengan las mismas características técnicas con las que fueron registrados y homologados ante las autoridades.
En el caso de Geely, la irregularidad fue detectada en el Xingyuan, un pequeño eléctrico que ha ganado considerable importancia dentro de la gama de la compañía y que recientemente comenzó su expansión internacional como EX2 (está disponible en México desde el mes de febrero).

Durante la inspección, las autoridades encontraron que la distancia entre ejes de la unidad analizada presentaba una diferencia superior al 1% respecto de la medida declarada oficialmente por el fabricante. El MIIT no hizo pública la dimensión exacta encontrada ni precisó cuántos milímetros separaban al vehículo inspeccionado de la especificación registrada.
Esto es importante porque el señalamiento no significa necesariamente que el Geely EX2 tenga un problema estructural o de seguridad. Tampoco permite concluir que todas las unidades fabricadas tengan una distancia entre ejes diferente. El problema señalado por el regulador es de conformidad de producción: un vehículo producido en serie debe respetar determinados márgenes frente a las especificaciones utilizadas para su homologación.

El caso de BYD es distinto. El vehículo señalado fue el Qin L DM-i, uno de los híbridos enchufables de la compañía equipados con su conocida tecnología Dual Mode.
Durante las pruebas, el organismo regulador encontró que el consumo de combustible del Qin L DM-i en modo CS, o Charge Sustaining, superaba el valor que BYD había declarado oficialmente. En este modo de funcionamiento, el sistema busca mantener aproximadamente el nivel de carga de la batería mientras utiliza el motor de combustión para proporcionar buena parte de la energía necesaria para continuar el viaje.
Nuevamente, las autoridades no revelaron cuánto combustible consumió realmente la unidad probada ni cuál fue exactamente la diferencia respecto de la cifra homologada, por lo que hasta ahora no es posible determinar la magnitud práctica de la discrepancia.

Con acciones como ésta se fortalece la industria china
Geely y BYD tampoco fueron los únicos fabricantes señalados. La inspección identificó siete modelos con diferentes problemas de conformidad, lo que muestra que el asunto forma parte de una revisión más amplia de la industria china y no de una investigación dirigida específicamente contra estas dos compañías.
Estas observaciones llegan además en un momento particularmente interesante. China ha iniciado una campaña nacional para reforzar durante un año la supervisión de la calidad y conformidad de los automóviles producidos en el país, en medio de un mercado extraordinariamente competitivo y de una rápida expansión internacional de sus fabricantes.

Las autoridades cuentan con diferentes mecanismos para actuar cuando encuentran irregularidades, desde solicitar correcciones hasta suspender determinadas homologaciones o restringir temporalmente la emisión de certificados de conformidad. Hasta ahora no se ha informado de una sanción específica contra Geely o BYD relacionada con estos dos vehículos.
Más que representar una crisis para ambos fabricantes, el caso sirve para mostrar cómo está aumentando el escrutinio sobre una industria que creció a una velocidad extraordinaria. Para marcas como Geely y BYD, convertidas ya en actores globales, mantener una estricta correspondencia entre las especificaciones homologadas y los vehículos que efectivamente llegan a las calles será cada vez más importante, especialmente ahora que sus automóviles comienzan a competir en prácticamente todos los grandes mercados internacionales.


