Tremenda fiesta para celebrar que BMW SLP cumple 10 años, que hoy es una de las más grandes e importantes de la marca fuera de Alemania generando más de 32 mil empleos en México
Decir que BMW SLP es una de las plantas más importantes, son palabras mayores: cuenta con 300 hectáreas de superficie, tiene una inversión acumulada que supera los 2,000 millones de dólares y genera más de 32,000 empleos indirectos. Sin mencionar que ya ha superado los 500,000 ejemplares fabricados.

Hace diez años, BMW Group colocó la primera piedra de lo que entonces era uno de los proyectos industriales más importantes de la compañía tras fronteras. El lugar elegido fue Villa de Reyes, en San Luis Potosí. Hoy, una década después, aquella planta que comenzó produciendo el BMW Serie 3 se ha convertido en una de las instalaciones estratégicas de la red global de manufactura de BMW y está a punto de iniciar una nueva etapa: la producción de vehículos eléctricos de la llamada Neue Klasse.
¿Cuánto representan 300 hectáreas? Seguramente conoces el Bosque de Chapultepec, en la Ciudad de México. Pues bien, la Primera Sección cuenta con unas 280 hectáreas, incluyendo la zona donde se encuentran el Castillo de Chapultepec, el Museo Nacional de Antropología, el Museo Nacional de Historia, el Museo Tamayo, el Museo de Arte Moderno, el Zoológico de Chapultepec, el Jardín Botánico y los lagos, además de los jardines cercanos que cruzan Reforma y rodean el Auditorio Nacional. Pues la planta de SLP es incluso más grande que toda esa superficie.

La celebración del décimo aniversario llega en un momento particularmente importante para la operación mexicana. BMW no solamente está conmemorando una década de actividad industrial, sino que también está concluyendo una profunda transformación de sus instalaciones para fabricar, a partir de 2027, los modelos eléctricos BMW iX3 y BMW i3, además de ensamblar localmente las baterías de alto voltaje que utilizarán estos vehículos.

Una decisión estratégica para BMW
La historia de la planta comenzó formalmente en 2014, cuando BMW anunció una inversión cercana a 1,000 millones de dólares para construir su primera fábrica de automóviles en México. La primera piedra se colocó en 2016 y la producción comenzó en junio de 2019.
La elección de San Luis Potosí no fue casual. BMW buscaba una ubicación que le permitiera reforzar su presencia industrial en América, fabricar vehículos para distintos mercados y aprovechar las ventajas logísticas y comerciales de México. La posición geográfica del estado, prácticamente en el centro del país, ofrece conexiones con importantes corredores de carreteras y ferroviarios, mientras que su cercanía con otros polos automotrices facilita el acceso a proveedores y talento especializado.

También pesaron factores como la infraestructura industrial, la disponibilidad de terrenos, la existencia de una base de proveedores automotrices y la posibilidad de acceder a los mercados de América del Norte y otras regiones mediante la red de tratados comerciales de México. En aquel momento, BMW buscaba una planta flexible, capaz de producir vehículos para el mercado mexicano, pero también de exportarlos a diferentes partes del mundo.
El proyecto fue concebido desde el inicio con una orientación internacional. La planta no se construyó únicamente para abastecer a México. Su misión principal era fabricar automóviles para los mercados globales. Por eso, desde sus primeros años, la operación potosina se integró a la estrategia mundial de producción de BMW. La planta fue inaugurada oficialmente en 2019 con una capacidad prevista de hasta 175,000 vehículos anuales. El primer modelo producido fue el BMW Serie 3, uno de los automóviles más importantes en la historia de la marca y uno de los pilares de su volumen global.

Con el paso del tiempo, la operación adquirió una relevancia todavía mayor. Además del Serie 3, San Luis Potosí comenzó a fabricar modelos de alto desempeño y producción especializada, como el BMW M2 y el Serie 2 Coupé. Ambos se producen exclusivamente en México para los mercados internacionales, algo que coloca a la planta en una posición particularmente importante dentro de la red industrial de BMW.
El efecto BMW en Villa de Reyes y San Luis Potosí
La llegada de BMW modificó de manera importante el mapa industrial de Villa de Reyes. La planta no solamente generó empleos directos (3,700), sino que también impulsó la llegada y expansión de proveedores, empresas logísticas, compañías de servicios industriales y nuevos proyectos de infraestructura. De acuerdo con información difundida por BMW y datos del municipio de Villa de Reyes, la operación de la compañía contribuye a la generación de más de 32,000 empleos indirectos. El impacto, por lo tanto, va mucho más allá de las personas que trabajan directamente dentro de la planta.

El crecimiento industrial también se refleja en las cifras de la economía municipal. Según información proporcionada por el municipio, las exportaciones de Villa de Reyes se incrementaron 1,600% desde la llegada de BMW. Para noviembre de 2025, el municipio concentraba 42% de las exportaciones totales del estado y generaba alrededor de 30% de la producción bruta estatal.
Son cifras que ayudan a entender la dimensión del cambio. Villa de Reyes dejó de ser únicamente una zona periférica de la capital potosina para convertirse en uno de los principales centros industriales de la región. La llegada de BMW funcionó, además, como un poderoso imán para otras inversiones, al ofrecer a los proveedores una razón adicional para instalarse en San Luis Potosí.

Pero el impacto no ha sido únicamente económico. BMW también ha impulsado programas de capacitación técnica, educación y colaboración con instituciones académicas. La compañía ha buscado desarrollar talento local capaz de operar procesos de manufactura cada vez más complejos. En una industria en la que la tecnología cambia rápidamente, una planta moderna necesita ingenieros, técnicos y especialistas en automatización, robótica, software, análisis de datos y sistemas eléctricos. Por ello, la evolución de BMW en San Luis Potosí también ha contribuido a ampliar el perfil profesional que demanda la región.
Durante estos diez años, además, los programas de responsabilidad social de BMW han beneficiado a más de 220,000 personas, de acuerdo con información de la empresa. Es decir, el impacto de la planta se ha extendido más allá de sus líneas de producción.

De fabricar el Serie 3 a preparar la nueva generación eléctrica
La siguiente década de BMW en San Luis Potosí será muy diferente a la primera. La planta fue diseñada originalmente para fabricar automóviles con motores de combustión interna, pero ahora ha sido adaptada para producir la nueva generación de vehículos eléctricos. La compañía está invirtiendo 800 millones de euros en la transformación de la instalación. El proyecto incluye más de 110,000 metros cuadrados de nuevas capacidades industriales y la construcción de una planta para el ensamblaje de baterías de alto voltaje.
La construcción del área de baterías comenzó en 2024 y forma parte de una estrategia global de BMW para producir sus baterías de sexta generación en distintos continentes. El objetivo es integrar la fabricación de los componentes esenciales del vehículo eléctrico a la propia red industrial de la compañía. La transformación también incluye modificaciones en las áreas de carrocerías, ensamble y logística. En otras palabras, no se trata simplemente de añadir una nueva línea para fabricar un automóvil eléctrico. La planta está siendo reorganizada para incorporar una arquitectura de vehículo completamente nueva.

A partir de 2027, San Luis Potosí producirá el BMW iX3 y el BMW i3, ambos pertenecientes a la nueva familia Neue Klasse. La importancia de ambos modelos para la planta mexicana es enorme. BMW está colocando a San Luis Potosí entre las instalaciones que producirán los vehículos más importantes de su futuro tecnológico. La Neue Klasse representa para la compañía un cambio de generación en prácticamente todos los aspectos del automóvil: plataforma, baterías, sistemas eléctricos, software y procesos de fabricación.
Como verás, la ocasión ameritaba una buena fiesta y así fue: hubo hasta mariachis. Entre los invitados especiales estuvieron, por parte de las autoridades estatales, Enrique Galindo, presidente municipal de San Luis Potosí capital, y Mario García Valdez, secretario de Desarrollo Económico del estado. Por parte de la marca destacó la presencia de Maru Escobedo, presidenta y CEO de BMW Group Latinoamérica; Diego Camargo, presidente y CEO de BMW Group México, así como Klaus von Moltke, presidente y CEO de BMW Group Planta San Luis Potosí.

